Punto de vista de Nora: Regresó a la manada y suspiró al sentir que Rosa desaparecía de ella una vez más. Había estado con ella todo el día como si nada hubiera pasado, feliz y movía la cola, incluso había hablado con la loba de su madre, mientras pasaban el día con su mamá. Ahora estaban de regreso a ese lugar, y ella se había ido una vez más. Miró su brazo y como lo esperaba. Había una marca de mano de buen tamaño allí, de cuando Jace la había agarrado esta mañana. Rosa se había negado a curarla, una vez que escuchó cómo Nora la había conseguido. Ella opinaba que él debería ver cada maldita marca que le dejaba en ella, solo para recordarle que estaba sin su loba; lo cual también era su culpa en su totalidad. Sacó la bolsa del coche, la colgó sobre un brazo y entró en la casa de la mana

