Zachary llego a donde me encontraba y miro al tipo que sangraba en la ruleta. — ¿Cómo te sientes? —Pregunte mientras tomaba un poco de whisky. —Mejor —Contesto — ¿aún nada? — —No —Deje el vaso de vidrio sobre la mesa junto a las navajas que aún quedaban. Zachary tomo asiento. Tome otra navaja y la lance escuchando el grito de dolor, había dado justo en el abdomen de nuevo, tenía tres clavadas en el área del abdomen, dos en el hombro, dos en cada brazo, tres en la pierna izquierda, dos en su entrepierna y una más abajo junto en sus bolas. —Te apuesto a que no la clavas en el ojo izquierdo —Le dije a Zach. —Si lo hago…¿qué gano? —Me pregunto. —Tengo tres opciones —Respondí con una sonrisa —…la primera un aumento de sueldo, la segunda un viaje a donde quieras

