Aún seguía en la cama, me estire tratando de buscar el cuerpo de Noah, pero no estaba, se despertó temprano, sonreí. Si seguía de esa manera, me iba a acostumbrar rápidamente a dormir a su lado. (?? picarona la niña) Entonces la puerta de la habitación se abrió y un pequeño niño de cabello plateado entro corriendo y me abrazo. Fabián: ¡Mamá! Alessia: Fabian. Alessia: ¿dormiste bien? Fabián: ¡Si! ¿y mamá? Alessaia: Si. ¿le dijiste los buenos días a papá también? Fabián: ¡Si! papá estaba... viniendo detrás de mi. Entonces lo mire detenidamente, tenía una pequeña espada en mano de madera, se miraba muy emocionado. Alessaia: Ah... Estás entrenando con la espada. En eso Noah termino de abrir la puerta de la habitación que había quedado entre abierta, traía una pequeña toalla en los ho

