Entre en la habitación, había dejado que Alessia durmiera durante mucho tiempo, apenas entre en la oficina, me quedé tan concentrado en el papeleo que tenía delante, que olvide por completo que debía ir a despertarla. Entre en mi habitación, que ahora era suya, sonreí al verla con las sábanas hasta la cabeza, había corrido las cortinas antes de salir, pero parece que nada le impide que siguiera durmiendo. Al acercarme pude notar que estaba sudando y no solo eso, estaba jadeando ¿tal vez está teniendo una pesadilla? estiré mi mano, pero apenas la roce, Alessia abrió los ojos de par en par y se incorporó rápidamente en la cama, su cara quedó tan cerca de la mía que podía sentir su aliento rozando mi cara. Noah: ¿Alessia? Alessia: Ah.. Su alteza. Noah: Supongo que te sorprendí, ¿estabas

