[Ubicación: Castillo de Simón – Nivel 03-B hacia superficie | Hora: 04:38 AM] —Vamos. No mires atrás —dijo Beltrán con voz firme. Pero nadie obedeció. Cecil, que caminaba con pasos tensos, echó una última mirada al pasillo donde quedó el cuerpo de Jane. Mila también giró la cabeza. Aunque estuviera viva, aunque el corazón aún le latiera dentro, algo en ella había muerto allí. El disparo no le había quitado la vida, pero sí algo más profundo. Su fe. Las luces de emergencia parpadeaban, como los últimos latidos de un castillo que despertaba de su propio letargo. Las paredes comenzaron a emitir un zumbido. Las cámaras se reactivaron. Las compuertas dejaron de estar ciegas. Simón lo sabría todo. Pronto. —¿Cuánto tiempo tenemos? —preguntó Cecil, jadeando. —Poco —respondió Beltrán—. Las r

