[Ubicación: Refugio subterráneo al norte | Hora: 07:00 AM] El refugio olía a tierra húmeda, metal oxidado y polvo. Pero para Cecil, olía a vacío. Jane no estaba. No iba a llegar. Caminaron durante minutos por los pasillos del complejo, cruzando estancias apagadas, cables colgando, puertas sin placas. A pesar del silencio, había una presión en el aire, como si todo el lugar estuviera conteniendo la respiración. Cecil iba detrás de Mila, pero no hablaba. Su mochila parecía más pesada que nunca, aunque llevaba lo mismo de siempre: su cuaderno, su viejo reproductor de música, y una carta que no había abierto desde que la encontró en la chaqueta de Jane. Cuando llegaron a la sala principal, Mila lo dejó solo. Necesitaba descansar, curarse, llorar. O todo eso al mismo tiempo. Él se sentó e

