Destiny parecía ser la más volátil de las tres hermanas y tenía muchas ganas de conocerla. Faith se metió otra fruta en la boca y me dio unas palmaditas en el muslo. —Bien, ahora que está resuelto, ¿podemos contactar a Des? Estoy preocupada. Está en el nido de la víbora. —Si bien sé lo que ella está haciendo en general, no sé dónde está. —Leo miró a mi compañera, con las cejas arqueadas en desconcierto. —¿No lo sabes? —Faith se echó hacia atrás, presionando su espalda contra mí. Feliz de responder, tiré de ella y de su silla, acercándola más a mí y la rodeé con un brazo. Trinity sacudió la cabeza. —Cumplí la promesa que le hice a mi madre y no le conté a nadie nuestros planes. —Mierda, Trin. Ni siquiera lo compartiste con tu compañero. Guau. Eres una dura seguidora de reglas, igual

