"¡Sí, señor!" respondió Tina. Dylan comenzó a caminar de un lado a otro en la sala de estar, imaginando cómo le daría a Amelia una serie de estilos sexuales que harían que se corriera de placer. Lo sabía, ella pasa por un montón de dolor durante el sexo al ser virgen, lo cual todavía lo maravilla, él estaba superado por la admiración cuando descubrió que ella era virgen; él lo admite. "¡¿Una virgen a los 24!?" soliloquió. Ni siquiera su hermana, Jenner, era virgen, pensó para sí mismo. La follaba como quería, además, ella también lo quería con desesperación. Aún le sorprende que Jenner huyera con otro hombre después de mostrar interés en él, haciendo que él perdiera el trato que tenía con sus padres, ya que lo habían comprometido con alguien que nunca había visto. "¡Arrgh!

