Lo tenía bajo control; no era una adicción, algo que le hiciera mal o así. Pero igual, lo tenía bajo control. No se gastó sus ahorros en montones de vestidos, faldas o ropa interior; tampoco le pidió a Aziz que le compré cosas (no lo haría igual, Aziz no ahorraba, porque gastaba todo en cuanto tenía dinero y lo que tenía no le alcanzaría). Solo tenía uno y un solo conjunto de ropa interior de mujer guardado en el fondo del armario de Aziz. A él la madre no le revisaba las cosas; su mamá no lo hacía pero las chicas sí y mucho, siempre estaban jugando a entrometerse en sus cosas. Se ponían a jugar con sus cosas o hasta a veces le sacaban sus remeras para hacer deportes o incluso, dormir. También a veces jugaban incluso, a ser “el padre” en el juego de la familia. Tampoco quería estar ocult

