(Caspien) Me moví más rápido de lo que nunca lo había hecho, ese maldito bastardo. Tenía una corazonada, todos la teníamos, pero una pequeña parte de mí no se dio cuenta de que él sería tan estúpido. Salí corriendo, abriéndome paso entre los densos árboles que nos obstaculizaban. Correría hasta encontrarlo y le arrancaría la garganta. Pensé que ya había sentido ira antes, pero esto era avasallador. Mi visión estaba borrosa, la oscuridad parecía palpitar en los bordes. Lo único que escuchaba era mi corazón latiendo y el sonido de mi sangre corriendo. Todo dentro de mí estaba consumido por la ira y el odio que solo se calmarían con su sangre. Un mundo de color marrón claro saltó frente a mí, gruñendo. Le gruñí a Holden. Olvidé lo rápido que era ese cabrón. Lo aparté y él me mordió el tal

