(Willa) Llegamos al centro comercial en poco tiempo. Era casi cómico ver a nuestros guardias intentar encajar. Estar rodeados de hombres enormes que prácticamente irradiaban poder solo llamaba más la atención sobre nosotras, pero esperaba que nadie intentara nada con ellos presentes. No podía esperar a tener algo de normalidad, pero prefería esta torpeza protectora antes que el miedo paralizante cualquier día. Estaba exhausta en la tercera tienda. Cali insistía en que nada era lo suficientemente bueno y quería que encontrara el vestido de "venganza" perfecto. Le conté a Rachel adónde íbamos y quién era Alpha Nolan para mí. Sus ojos se volvieron negros. —¿Qué diablos? ¿Cuándo estabas embarazada? —apretó las manos y sacudió la cabeza—. Vamos, vamos a Anthony. Ahora —Dio media vuelta y

