El Cruce Era el 4 de abril de 492, una fecha fatídica donde sesenta obispos fueron empujados, humillados y desmoralizados en frente del público por los guardias reales en el puerto de Cartago. Uno a uno fueron forzados a entrar a un navío antiguo comandado por hombres de conocida crueldad y rigidez. Los obispos fueron divididos en diez cuartos, seis en cada uno. Las condiciones higiénicas, de comida y trato eran deplorables, sólo lo soportaban a través de cadenas de oración. Sin embargo, cualquiera se quejaba por su destino. Ellos irían hasta el final por Cristo como él había hecho cosas más grandes por ellos. Así quedaron martirizados los seguidores de Cristo durante el viaje de cinco días. Desafortunadamente no todos pudieron manejar la situación y murieron de agonía y hambre. Sus cue

