—Lo siento Jaqueline pero estas despedida.
Miro a Antonio, mi Jefe, Lo conozco desde hace 3 años que empecé a trabajar aquí, últimamente ha estado despidiendo a unas personas y me tenía que me sucediera lo mismo.
—Es una jodida broma ¿verdad?, No puedes hacerme esto Antonio sabes que soy la única que lleva el dinero a mi casa- me levanto de la silla -¡yo los mantengo!-
—Lo siento Jaqueline pero sabes que el restaurant no va muy bien que digamos y tengo que tomar medidas extremas, he tenido que despedir a personas que estan en la misma o peor situación que tú y créeme que eso no me gusta, aquí tienes tu liquidación y espero que encuentres trabajo pronto.
Salgo de su oficina sin entender nada, “Espero que encuentres trabajo pronto” como si eso fuera posible, Dios ahora que haré necesito buscar empleo rápido, salgo del restaurant y esta lloviendo amo cuando llueve siento como que lava todas mis preocupaciones, estiro mis manos y siento la lluvia, espero me tranquilice pero no me está ayudando mucho que digamos, empiezo a caminar tratando de pensar que haré ahora sin trabajo, veo a gente correr para que no se mojen con la lluvia y una señora me mira raro, debe de pensar que estoy loca por caminar sin paraguas bajo la lluvia.
No me di cuenta que estaba apunto de llegar a mi casa, Verifico mi liquidación y como me esperaba solo eran mil miserables pesos, claro no puedes ganar más si eres la asistente del Chef, eso no me da ni para las medicinas de mi mamá que son extremadamente caras y ni hablemos de la la renta. .
Llegue a mi casa y puse mi mejor sonrisa para no preocupar a mi mamá ni a mi hermanito.
—¡Jaqueeeeee!!
Adriel mi hermanito de siete años viene corriendo hacia mí dejando en el suelo sus coches todos desgastados.
—Mamá no quiso jugar hoy conmigo, no ha salido de su cuarto.
—No te preocupes peque, sólo está un poco cansada iré a verla toma dinero y ve a comprar unos dulces, cuando regreses juego contigo.
Entro a su habitación y está acostada al verme entrar sonríe, se ve muy cansada, está muy pálida y me preocupa demasiado, ya casi no quiere comer y solo quiere dormir.
—Mamá me dijo Adriel que no te quieres levantar de la cama.
—Sólo estoy un poco cansada, hoy llegaste temprano del trabajo- me mira preocupada y le agarro la mano, está fría no me gusta que esté así.
—No hay mucho trabajo y Antonio cerro temprano.
—en estos días ha estado cerrando temprano.
—Últimamente ha estado ocupado.
Mi mamá bosteza y cierra los ojos, en cuestión de segundos se duerme la arropo bien, le doy un beso en la cabeza y le susurro un "te quiero" pero esta profundamente dormida que no lo escucha, salgo de su cuarto, me siento en el viejo sillòn de mi papá y cierro los ojos.
—¿Qué haré ahora?— cierro mis ojos y escucho que golpean la puerta, me levanto la abro y sonrío al ver quien esta parado en la puerta.
—Mario— lo abrazo lo necesitaba tanto, lo suelto y dejo que pase, vamos a la sala y nos sentamos.
—Ví a Adriel y me dijo que ya estabas en casa me pareció extraño ya que tiendes a venir tarde y te vine a ver, ¿Pasó algo?
Me mira extrañado y suspiro, a él no le puedo mentir, lo conozco desde que éramos niños y ha sido mi mejor y único amigo que he tenido en toda mi vida, así que decido contarle todo.
—Antonio no te puede despedir de la noche a la mañana y sin ninguna justificación.
—Cálmate, mi mamá esta durmiendo y si tiene una justificación, últimamente el restaurant no está bien, creo que lo cerrara- Suspiro- No sé que haré, me falta comprar unas medicinas para mi mamá y todavía tengo que apagar la renta de la casa.
-Toma- Me da dos mil pesos-lo necesitaras- lo miro extrañada, últimamente ha tenido mucho dinero, me contó que busco un nuevo trabajo que hacía que gane más dinero, pero no pensé que ganaría mucho.
- No, ese dinero es tuyo- niego con la cabeza- no te lo voy a aceptar, aparte tienes que ayudar a tu mamá.
-deja tu orgullo y tómalo lo necesitas más que yo en estos momentos- se levanta y señala al cuarto-tu mamá lo necesita, aparte tengo un poco más de dinero y se lo puedo dar a mi mamá.- suspiro derrotada él tiene razón, mi mamá lo necesita.
-Está bien, pero te lo pagaré - le doy un beso en la mejilla y sonrio -Gracias.
Siempre he sentido algo por él, algo más que una simple amistad, hemos crecido juntos, hemos pasado tantas cosas juntos y me ha cuidado y me ha protegido incluso cuando mi papá fallecio hace tres años fue mi único apoyo, creo que me enamoré más de él en ese tiempo nunca se lo he dicho, tengo miedo de que él no me quiera como yo quiero y termine perdiéndolo.
Se quedó una hora más hasta que le marcaron -Señor- escucho atentamente a lo que dicen -entendido señor- Mira su reloj - estaré ahí en veinte minutos, nos vemos señor Archer- me voltea a ver -lo siento me tengo que ir, cosas del trabajo.
Después de que se fue me acoste en el Sillón y quede profundsmente dormida.
Desperté por el ruido de un trueno, miro la ventana y estaba lloviendo a mares, hoy a la cocina a preparar algo para cenar.
-Adriel ven a cenar, Adriel ven aquí- lo lleme tres veces más y no contestaba, recorrí toda la casa y me asuste cuando no lo ví por ningún lado, ví la hora y son las nueve de la noche.
Fui una estupida en dormirme y no fijarme en Adriel, si algo le pasa no me lo perdonaré ya que por donde vivimos no es una de las calles más seguras que digamos, no me podía quedar quieta estaba hecha un mar de lágrimas, no me puedo imaginar lo solo que debe de estar y con esta lluvia peor le marque a Mario pero no contestaba Odio cuando hace eso.
-Adriel ¿En dónde estas peque?- susurro escucho que me hable mi mamá y me seco mis lágrimas..
-¿Por qué no ha venido Adri a verme?
-se quedó dormido, descansa mamá te prometo que mañana te viene a ver-"Si lo encuentro" le doy un beso en su mejilla y salgo de la habitación, tengo el celular en la mano y ando de un lado a otro, miro la ventana y nada, estoy hecha un desastre, la lluvia no pasa, decido irlo a buscar, agarro un paraguas y abro la puerta.
-Adriel- lo abrazo- ¿En dónde estabas?, me tenias muy preocupada- le doy un beso y me seco una lágrima -no me vuelvas hacer esto ¿me escuchaste?- asiente con la cabeza
-Mi nuevo amigo me trajo.
Miro a su nuevo amigo y me sorprendo, atrás de Adriel está un hombre de traje, sus ojos son un verde hermoso, un verde Esmeralda que te hipnotiza al verlos, su cabello castaño está todo mojado y es cuando me doy cuenta que estuvieron andando bajo la lluvia.
-Lo siento mucho, pasen están empapados.
Sonríe y Dios santo, jamás había visto una sonrisa tan hermosa y presiento que estaré en problemas por esa sonrisa.