OSO - ¡Oso! ¡Oso! – escucho la voz de Nerón mientras siento que alguien me está moviendo. Al abrir los ojos veo que es Nerón y Atila los que me estaban moviendo tratando de despertarme. De inmediato recuerdo que nos tiraron una granada qué impacto contra la camioneta. - ¿Dónde está Aarón? – les pregunto de inmediato, mirando para todos lados a ver si lo veo. - Se lo llevaron – me dice Atila con pesar. - ¡MALDITA SEA! – digo furioso levantándome del piso. Aarón es como un hijo para mí, aunque no lo crean. Lo vi nacer, crecer, incluso lo entrené junto con su padre al igual que a Pepa. Lo peor de todo es que yo le prometí a Don Iván antes de morir que iba a cuidar de sus hijos con mi vida y le he fallado. He dejado que se lo lleven delante de mis narices. Saco mi teléfono del bolsillo

