AARÓN - Les dije que esto era una trampa – dice de inmediato el francés cuando ve que Atila y Nerón dejan el bidón con los pedazos del italiano en el sitio que está libre en la mesa. - Si fuera una trampa, Luca ya estarías muerto – le digo mirándolo fijamente a los ojos. - Ya cálmate franchute – le dice el Mataamigos con fastidio. - ¡¿Qué me calmé?! Yo no sé ustedes, pero yo me largo – dice levantándose de la silla y dirigiéndose a la puerta. - ¡Luca! Si no pones tu trasero otra vez en esa maldita silla en menos de diez segundos eres hombre muerto – le digo con tranquilidad en un tono amenazante. - No te atreverías a matarme – me dice con incredulidad. - ¿Quieres apostar? – le pregunto con ironía, mirándolo fijamente a los ojos, provocando que trague con dificultad. - Déjame decirt

