La reunión fue rápida y productiva. Cassy cubrió los puntos de riesgo que su equipo había encontrado. Algunos de ellos ya sabían que estaban allí y Alexander llevaba tiempo trabajando en ellos, pero otros no habían sido notados, y era increíble lo rápido y preciso que era el diagnóstico del equipo de Cassandra; no solo expusieron puntos débiles sino que propusieron una variedad de estrategias que podrían implementarse para fortalecerlos. La intención era dedicar los primeros 3 días a terminar de verificar todo el proceso y realizar los cambios necesarios para implementar la estrategia preventiva; durante los primeros seis días también documentarían las filtraciones financieras y las pruebas, para castigar a los responsables, y los últimos cuatro días se dedicarían a implementar nuevos procesos para evitar que algo así volviera a ocurrir. Un programa de 10 días cinco días a la semana, así que dos semanas de trabajo duro y la compañía de Alexander estaría segura y limpia de cucarachas. Definitivamente, CDBC Inc. valió cada céntimo cobrado. Tras la reunión, el equipo fue a sus lugares de trabajo para comenzar a implementar la propuesta ya aprobada. Cassy se quedó para coordinar con Monica las tareas de su área.
-Oye Cassi, ¿puedo hacerte un par de preguntas que no tienen que ver con el trabajo?-preguntó Mónica y era evidente que tramaba algo.
-Ahm, preferiría que no, pero si realmente lo necesitas, claro... -Fue la respuesta corta de Cassy.
-La primera: ¿dónde puedo comprar un disfraz para niños con entrega inmediata? -Preguntó Monica, dejando completamente desconcertada a la joven consultora.
-¿Eh?... bueno... He pedido disfraces para mis hijos en un sitio web llamado "Happy Costumes.com". Creo que su entrega es solo un par de días, pero...¿No es tu bebé un poco pequeño para disfraces? -Cassy seguía algo confundida pero respondió igualmente.
-Oh, no es para mí, ¡pero gracias! Y la segunda pregunta es: ¿cuál es su historia? —preguntó Monica, pero no la miró a los ojos, Cassy sabía a quién se refería, Monica había estado observando a Anthony desde que llegaron y durante la reunión no podía apartar la vista de él.
-¿Qué te gustaría saber exactamente? -Cassy no se lo ponía fácil.
-Ya sabes, lo de siempre... ¿Está soltero? ¿Está buscando una relación?... ¿le interesaría una mamá atractiva?-Preguntó Mónica con una gran sonrisa.
-¡No lo sé, Mony! ¿Te interesaría un papá atractivo? -Se burló de ella.
-¿Es papá? -Monica no se lo esperaba.
-Sí, tiene una niña de un año, la madre se llevó a la bebé y lo dejó cuando la nena tenía solo unos meses, lo dejó por otro hombre así que no creo que esté buscando una relación ahora mismo, pero está definitivamente soltero.
-¡Qué zorra! Pero como está soltero, no estaría mal intentarlo, ¿no?- Si Monica quería intentarlo después de saber esto de él, debía de estar muy interesada, pensó Cassy.
-Ok, mira, Anthony es un buen hombre, es muy listo y te dije que es mi mejor camaleón, es muy dulce y responsable, también leal y muy honesto, pero ahora mismo está un poco vulnerable... Así que...-Cassy no quería ver a su aprendiz herido.
-Así que... ¿Estás diciendo que no lo intente?-Preguntó Monica.
-Así que digo que no lo intentes si no vas en serio. Es un buen tipo, así que nada de tonterías, ¿va?-Concluyó Cassy.
-Podría intentarlo en serio con él, ya sabes, podríamos salir y divertirnos y quizá algo más si encuentro ese beso en él, ya sabes, todas las chicas buscan ese beso, ese beso que encoge los dedos de los pies, el corazón se para, la mente que explota. ¡Quién sabe, quizá sea ÉL! -Dijo Mónica soñadoramente.
-Sí, todos buscamos ese tipo de beso- murmuró Cassi y su mente fue directamente a ese momento de hace tantos años, a ese beso…
(Flashback)
Era la fiesta de dieciséis años de Cassandra Donovan, y no podía estar más feliz; Arthur había tirado la casa por la ventana invitando a familiares, amigos y a toda la gente que Cassy había conocido, quizá más. Tras el baile formal y la cena tradicional, Cassy saltó a la pista de baile con Alexander a su lado y bailaron toda la noche; en algún momento los adolescentes se escaparon del salón de baile hacia los jardines del hotel.
Corrían y reían como un par de tortolitos cuando Alexander encontró el escondite perfecto tras una línea de árboles, oculto de miradas curiosas, se detuvo y miró a Cassy con una enorme sonrisa y la mano extendida.
-Baila conmigo -Preguntó con voz ronca.
-Alex, llevamos bailando tres horas seguidas, me matan los tacones. -respondió Cassy.
-Venga, niña, baila conmigo!!!. Ella tomó su mano y, mientras se abrazaban, Alexander empezó a bailar despacio con ella, con su aliento en el oído tarareando una canción de amor. De repente ambos se detuvieron y se miraron a los ojos, perdiéndose en el cálido abrazo de la mirada del otro. Comenzaron a acercarse despacio, tan cerca que podían sentir la respiración del otro.
-Cassy, ¿estás ahí?!!! - La voz fuerte de Arthur Donovan se oyó al otro lado del jardín, en la puerta del salón de baile.
-No tienes ni idea de lo que te haría si tu padre no te estuviera buscando ahora mismo- La voz de Alexander sonaba hipnotizante.
-No está tan cerca, igual podrías hacerlo de todas formas...- dijo Cassy, con la respiración entrecortada.
Y entonces ocurrió, Alexander tomó su rostro entre sus manos y la besó suavemente, tan suave y dulce que sus dedos de los pies se encogieron, luego Cassy inclinó la cabeza para profundizar el beso, sus lenguas se tocaron, sus respiraciones mezcladas en total sincronía como sus corazones que desde ese momento latirían al mismo ritmo. Era amor, era amor puro, y ambos lo sabían. Cuando Alexander se apartó y la miró con los ojos oscurecidos, Cassi confirmó lo que ya sabía desde hacía tiempo: Él era TODO para ella.
-Cassy, ¿dónde estás? La voz de Arthur vino de algún lugar del jardín. Cassy salió corriendo de detrás de los árboles hacia su padre.
-¡Ya voy! - dijo por fin encontrando su voz.
(Fin del flashback)
-¡Cassy!! Cassy, ¿me escuchas? - La voz de Erik devolvió a la consultora al presente, el contador había entrado de nuevo en la sala de juntas para contarle a su amigo sus descubrimientos.
-¿Perdona, qué?- respondió, con los labios aún hormigueando por el recuerdo.
-¿Estás bien, guapa? ¡Simplemente te desconectas! -Erik estaba divertido, pero también algo preocupado, su amiga le llamó a las 6 de la mañana para preparar todo para la reunión, y el hecho de que su jefe le pidiera que empezara a trabajar antes del horario laboral era inusual, algo pasaba.
-Perdona, estaba pensando en algunos ajustes a la propuesta, ¿qué has dicho? -Cassy intentó disimular sus ensoñaciones cambiando de tema.
-Te decía que creo que he descubierto cómo hacen transferencias de dinero sin que se hagan notar. Al menos sé cómo intentan cubrir sus huellas.
-¡Erik! ¡Eso es genial!, Mónica, llama al señor McIntyre aquí, tenemos que informarle. Cuando Alexander se enteró de las noticias, le dijo a Mónica que los llevara a todos a su despacho, que era un lugar más privado y seguro para el tema en cuestión. Una vez instalados en la oficina del CEO, Cassy presentó a Erik como su experto contable y su mejor rastreador financiero, y Erik comenzó a resumir sus hallazgos:
-Como acaba de decir mi preciosa jefa aquí—Erik, comienza e ignoró el ceño fruncido en la fría cara del CEO—empecé a revisar la estructura contable. Veran, cuando se firma un contrato, va directamente al área financiera para hacer una lista de pagos, y esta va al CEO para su aprobación, hasta ahí todo está normal, en la siguiente sección de la cronología es donde encontré discrepancias, el área financiera solicita pagos de facturas semanalmente y el responsable debe firmar como autorizado, aquí es donde aparecen los primeros duplicados y la firma de autorización es del Sr. Edward Black, el problema es que, una vez aprobado, se envía de vuelta al analista financiero, que los programa para el pago y verifica que no ocurran errores, eso significa que el Sr. Black no pudo hacerlo solo, algún analista de tuvo que ayudarle. En cualquier caso, una vez que esto está en el sistema, el pago debe hacerse a través de la cuenta de operaciones de la empresa y, aunque las transacciones parecen haberse realizado desde la oficina del CEO, el duplicado salió de la cuenta de ahorros de la empresa, no de la cuenta de operaciones; la IP utilizada para llevarlos a cabo está dentro del edificio, pero no en la oficina del CEO.
-¿Qué hacemos con todo esto, Erik? –Preguntó Cassy, sabiendo perfectamente que su amiga ya habría actuado al respecto.
-Sonia está revisando las pruebas del área financiera mientras hablamos, encontrará al analista implicado en el fraude. Anthony está rastreando la dirección IP para saber exactamente qué ordenador usaron y quién tiene acceso, y Amanda investiga cómo se hizo la autorización final, ya que para transacciones grandes la aplicación de pago requiere verificación facial y, a menos que haya alguien con la cara del señor McIntyre, no tenemos ni idea de cómo ocurrió.-Concluyó Erik
-¿Y la cuenta receptora? ¿Hay alguna pista? ¿Quién es el receptor? preguntó Cassy, y todos miraron al contador con expectación.
-Ahí es exactamente donde cubren sus huellas, la cuenta receptora está en las Islas Caimán, tendrás que llamar a Martín para que siga el rastro. -Respondió Erik
-¿Quién es Martín?- preguntó Alexander, que había estado callado y algo atónito por la eficiencia del personal de Cassy.
-Es mi contacto en Suiza, un banquero que tiene conexiones con sistemas bancarios de todo el mundo. Si alguien puede seguir un rastro desde las Caimán, es él. -Dijo Cassandra algo a regañadientes.
-Tendrás que aceptar su invitación a cenar esta vez si encuentra algo -dijo Erik en tono juguetón.
-Jajaja, ya veremos, solo mándale el registro del último traspaso y esperemos que la pista le sirva. -Ella instruyó
-Ya veremos, guapa, la última tiene menos de 8 días. -Dijo Erik guiñándole un ojo, siempre hacía bromas así, después de décadas de amistad esa interacción era normal para los dos amigos.
-Buen trabajo, Erik, señor McIntyre, queríamos informarles de todo esto, y ahora vamos a seguir con nuestro trabajo. Espero que hasta ahora lo encuentre lo suficientemente profesional. -Cassy lanzó el jab, y vio cuidadosamente la mandíbula apretada y el puño cerrado de Alexander, ¿cuál era su problema? ¡Acababan de descubrir que le robaban y había pruebas de quién! Eso fue genial. ¿Por qué la cara??
-Un trabajo excelente, señorita Donovan. Siguan así—dijo el CEO con tono frío. Cassy y Erik salieron de la oficina y, aunque cada uno se dirigió a su zona, la consultora seguía preguntándose a que venía la actitud de Alexander.