Capítulo 45 Vanessa El día de ayer me lo había pasado metida en la casa sin poder hacer absolutamente nada, ya que Dante era peor que una mamá primeriza cuidando a sus hijos recién nacidos. Resulta ser que aunque sus atenciones y sus cuidados son bien agradecidos por mi parte, la verdad es me desesperaba en ciertos momentos debido a que ni siquiera me dejaba sola ni un minuto. Es que si siquiera me dejaba ir por mis propios pies por un vaso de agua a la cocina. Así que maldije una y mil veces al doctor que me recomendó reposo absoluto justo delante de él. Afortunadamente para mí el día acabó bien y otra vez tuve que aguantar a Dante dentro de mi habitación. Al parecer este no pensaba utilizar nunca el cuarto de invitados y sé que tal vez me dirán que soy un poco exagerada al quejarme

