VENUS Siento mi corazón latir demasiado fuerte, pero eso no me detiene para correr a gran velocidad. Foto adjunta. No, no, no, no. —¡Maldito loco! —grito, a la vez que me devuelvo y comienzo a correr, con el alma por los suelos. Si no me apresuro será tarde. Tengo que salvar a Ryan de Dan. Solo yo puedo lograrlo, solo yo puedo controlarlo. Las lágrimas corren salvajemente por mis mejillas, pero no me detengo a limpiarlas. Estoy a solo unas cuadras de su casa y no dejo de rogarle al cielo porque no lo haya hecho, porque yo logre llegar a tiempo a salvar su vida, pues esto está sucediendo por mi jodida culpa. Si lo hubieras escuchado, Venus. ¡Ahora no! Si Ryan muere será tu culpa, querida. ¡No! Me detengo abruptamente en cuanto cae un rayo muy cerca de mí. Ni si quiera noté cu

