VENUS Es él. Él me salvó. —No te atrevas a tocarla otra vez, infeliz —Ryan tiene a Jordan contra el suelo y nadie se mueve. De pronto, escucho los tacones de la directora en dirección a la cafetería. Mis ojos se abren con gran sorpresa, cayendo de golpe a la realidad. Si la directora ve a Ryan golpear a Jordan, es probable que lo expulse. ¡Evita eso! Sin más motivación que esa, me levanto rápidamente y trato de apartar a Ryan del cuerpo de Jordan. Él frunce el ceño, confundido, pero en cuanto ve mi expresión de preocupación, él comprende que lo estoy sacando de problemas. Él le da una última mirada a Jordan, para luego tomarme de la mano y sacarme de la cafetería, dejando a los demás atrás. Cuando abandonamos el gran edificio, ambos soltamos una gran carcajada y nos miramos el uno

