VENUS Abro los ojos lentamente, notando la brillante luz que cae justo frente a mi vista. Frunzo el ceño y trato de acoplar todos mis sentidos y consciencia a lo que ha pasado, pero no logro recordar nada con exactitud, excepto por una cosa. He alejado a Jax de mi vida. —Veo que has despertado —mi madre se acerca a mí con un plato de sopa en una bandeja, y gracias a ello caigo en cuenta de que estoy en casa. Te golpeaste, querida, es normal que no sepas ni si quiera dónde estás. Observo a mi mamá con semblante nervioso, incluso cuando ella se acerca y acaricia mi cabello, tratando de tranquilizarme. —¿Estás bien, cariño? —ella me observa cariñosamente—. Te diste un golpe muy fuerte en la cabeza. ¿Qué demonios sucede? ¿Por qué no quiero que se acerque a mí? Porque es peligrosa, y l

