VENUS —¡Papá! —grito, tratando de llamar la atención de mi héroe. Él levanta la mirada y me observa, aún con la tormenta impidiendo que podamos ver con claridad. Yo me levanto de puntitas, tratando de llamar su atención, pero me detengo en cuanto veo que no es necesario… él viene hacia mí. —No deberías estar aquí, pequeña —mi padre me levanta con gran delicadeza y besa mi frente—. Las tormentas son peligrosas. —¿Entonces por qué tú estás afuera arreglando tu motocicleta? —pregunto con inocencia. De repente, mi mami aparece en la entrada con una mirada reprobatoria dirigida hacia ambos. —Porque tu padre es muy terco y te está enseñando a ser igual —ella me toma entre sus brazos y observa a mi papá con seriedad. —Vamos, Theresa —él le sonríe de forma encantadora y sé que mi mami no po

