Eros Me dirijo hacia la parte trasera de la casa para intentar saber por dónde demonios pudieron haber sacado a Katherine y Helena sin que yo o cualquiera de todos los guardias que tenía rondando las inmediaciones de la casa diera cuenta, caminando hasta el final de la propiedad, encuentro cerca de su hamaca un brazalete ancho de oro, suponiendo que es de Helena, porque Kath no lo llevaba puesto esta mañana, continúo caminando sin despegar la vista del suelo en busca de otra pista que me indique certeramente que pasaron por aquí antes de desaparecer. Más adelante, a un lado del camino al muelle, encuentro unas gotas de sangre y marcas de pisadas y arrastre en el barro que se forma a los lados del lago y solo con levantar la vista, veo en la otra orilla un pequeño bote. -Sabía que tendría

