Capítulo VI

896 Palabras

En mi casa iban a poner el grito al cielo cuando mamá se enterara. Pero ellos estaban pasando por una situación difícil y yo tenía la excusa perfecta para estar ayudando. Nos mandaron a descansar un rato porque ellos se debían devolver en unas horas entonces Gerard me tomó de la mano y dijo: —¡Ven vamos a comer! —Guardé todo y me acerqué para que nadie escuchara: —Si, vamos a comer – nos… —Me torció los ojos y yo me encogí de hombros. Salimos y él andaba en moto así que fuimos a un restaurante, pedimos una sopa de verduras y una pechuga a la plancha. Me hizo sudar la comida y ahora me sentía toda pegajosa y le dije: —¿Qué te parece si vamos a un lugar donde me pueda asear? Necesito agarrar energías para seguir pendiente de Adriana. No me dijo nada pero agarró la vía de la autopista

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR