Mi cerebro estaba maquineando un plan, le daría a la periodista su propio veneno, no me gustaba que se metieran en mi vida, ni mucho menos levantar falsas calumnias en contra de mi familia y mi esposa, aunque eso era culpa de mi madre, ella se ofreció a publicar, sin comprobar la información, voy directo a la casa de Maritza, allí estaba mi residencia actual, quería estar en lugres donde su `presencia se sintiera, me estaba volviendo loco. Corro al cuarto de baño y me doy una ducha rápida, necesitaba llegar antes de la hora de almuerzo a la oficina de la periodista, salgo buscando uno de mis trajes, me quedaban perfecto, no es por nada pero era bastante atractivo, esa era mi arma Luego de estar listo, salgo de la casa, subiendo a mi Audi R8 color n***o amaba ese color, marco el número de

