Mientras arreglaba mis cosas, la muchacha que me estaba ayudando decidio hablar, cosa que me parecio extraño, nadie mas que pepe me hablaba. — El señor la quiere mucho— me comenta la chica del servicio —¿Qué dices? Podrías repetir no te escuche— pregunto mirandola, la habia escuchado — El señor la quiere mucho, la trata como una princesa, todos los del servicio hablan de usted, es preciosa, el nunca había traído nadie a casa, mucho menos se había casado, por eso todos nos sorprendimos, perdone si soy imprudente no debo hablar con usted— dice bajando la cabeza, era bastante timida, me recuerda a mi. — Max es muy bueno, estoy agradecida con el, no es necesario que bajes la cabeza, puedes hablarme cuando quieras, no soy de la realeza— sonrie con alegria, me gustaba escuchar que el `podia

