Salgo de la habitación directo al estudio, toco hasta escuchar que puedo entrar —Buenos días señor, mi hermana dijo que quería verme, gracias por el obsequio, ella está enferma y no le queda mucho tiempo de vida —¡Oh lo siento mucho! no sabía, ¿no hay nada que podamos hacer?—Dice levantándose de la silla para acercarse a mí. —Por lo visto no. con tristeza Llamare a mi equipo, estoy seguro que podremos encontrar una solución. —Muchas gracias, no tendré como pagárselo. —Tranquila, ahora ven toma asiento. —¿En qué puedo ayudarlo señor? —Primero llámame Simón y segundo este es tu regalo—este me entrega una caja blanca enorme con un moño rojo. —Muchas gracias Simón. Intento levantarme pero el no me deja, aun quedaba una sopresa mas. — ¡Espera! tengo algo más para ti, era de la madre d

