Mi pecho ardía de dolor, sentí mi alma perderse en el infierno, juro que quería matarlo, pero el ya no merecía nada de mi. Salgo de allí sin que se den cuenta, aunque me pareció ver sus ojos en mi, pero no creo, llego hasta el lugar de la fiesta con mi cara descompuesta, Derek se acerca a mi. —¿Qué te paso?. —Por favor acompáñame al baño me siento mal—digo en un susurro Al llegar al baño, corro para vomitar, mi estómago se revuelve sin parar, mientras recuerdo esa escena. —Maritza por favor, respira. Lloro sin parar, recuerdo la muerte de mi madre, la vida sin ella, la enfermedad de mi hermana, la traición de Max y el desamor, el hombre que amaba no me corresponde, todo esto me está matando, siento que me falta el aire y cierro mis ojos dejándome caer, mi mundo se vuelve oscuro. Hab

