Despierto desorientada, cuando logro estabilizar mi vista me doy cuenta que estoy en mi habitación en la casa de los Duncan, me levanto de la cama corriendo hacia el baño comienzo a vomitar, pero no me sale nada, no sé cuántos días llevo sin comer, ni siquiera he tomado agua, me siento un poco mareada, así que me quedo en el piso del baño en posición fetal, abrazando mis piernas, me dejo llevar por la tristeza y me quedo dormida. —Amor por favor, no puedes seguir así—comenta Max cargándome a su cama —¿Y cómo quieres que este?. — Pegunto llorando —Entiendo que te duele, yo también la extraño, la quise aunque no lo creas, sus locuras me encantaban, me enviaba mensajes de textos mal escritos todos los días—dice llorando, jamas había visto a Max llorar, quería abrazarlo, consolarlo, pero es

