Me encantas

1719 Palabras
Al llegar a Glasgow a Karen le da la impresión que la arquitectura es mucho más moderna que las ciudades que conoce hasta ahora de Escocia, con una gran plaza, una catedral pero lo que más resalta es que es una ciudad portuaria en el río Clyde, en el oeste de las Tierras Bajas de Escocia. La pareja está agotada por lo que posterga cualquier paseo para los dos siguientes días, Michael ya tenía todo planificado para llegar al Hotel Du Vin y ahora que estan húmedos y hambrientos lo agradecen, pediran servicio a la habitación y le tiene preparada una sorpresa, se divierte tomándole el pelo, le gusta ver sus reacciones cuando la expone a cosas nuevas. Al llegar Karen se queda con la arquitectura es como una casa con grandes ventanales, es conocida como victoriana, todo es muy elegante y se ve como detenido en el tiempo, al entrar en la habitación es amplia, tiene además de la cama muebles, una pequeña mesa para desayunar y la mejor de las vistas hacia el jardín, el botones se retira dejándolos solos. -Michael no te parece que todo este lujo es excesivo, son muchos los días y paradas que vamos a hacer, yo no tengo problema en quedarnos en algo más modesto, lo importante es que estemos juntos y la pasemos bien-. -Para mi es importante que estés cómoda y disfrutes tu estancia no te preocupes por el costo, merece la pena tener un buen hospedaje para descansar y comer como es debido y ahora que te tengo para mi solito, vamos a darnos un buen baño caliente y luego a cenar, si te parece voy pedir la cena mientras preparas la bañera para ambos-. -De acuerdo-. Karen entra al baño y comienza a detallar todo, es espacioso, elegante y tal como toda la decoración tiene ese aspecto antiguo pero hermoso, la bañera definitivamente es la protagonista del lugar, su forma es como las bañeras metálicas de la antigüedad, pero modernizada claro, abre los grifos y ajusta la temperatura del agua mientras agrega algunas sales aromáticas. En ese momento entra Michael, la abraza por la espalda y comienza a besarle el cuello, las orejas y desnudarla de espacio hasta que toda la ropa queda esparcida en el suelo, no quiere que se rompa la conexión así que mientras se desviste él continúa dejando un reguero de besos por su espalda hasta llegar a sus nalgas. Luego ingresa en el agua y le ofrece su mano a Karen para ayudarla a entrar, sus miradas hablan todo por ellos, ella siente que la garganta se le seca, es hermoso desnudo no se cansa de observarlo, es alto y de contextura fuerte tiene bien definido los músculos y aun mas los abdominales, parece un Dios. Él sonríe al verla tan embelesada pues la verdad el siente lo mismo para él ella es hermosa, inteligente y muy sensual, lo tiene totalmente cautivado, su físico le resulta exotico, no se cansa de observarla, tiene una cabellera color azabache, que cae cual cascada por unos pechos firmes, sus aureolas son de un color entre rosa y marrón que invitan a probarlos, su cintura es pequeña y de caderas anchas que terminan en unas piernas largas y bien formadas, definitivamente una delicia. Es la primera vez que están en una bañera y piensa disfrutar la experiencia al máximo, el se sienta y la conduce a hacer lo mismo de espaldas a él, ella se ve un poco ansiosa pero Michael sabe cómo distraerla de las dudas, así que decide lavarle el cabello, lo humedece y masajea con un champú y la siente relajarse ante la experiencia se ser mimada, luego aclara el cabello y comienza a enjabonarle el cuerpo ante el contacto ella comienza a formar suspiros y jadeos suaves, de pronto ella se voltea, deseosa de también tener ese contacto con él, lo besa y viéndolo directamente a los ojos como si se tratara del momento más sensual comienza a enjabonarle el pecho hasta llegar a su m*****o que acaricia con suavidad pero firmeza, Michael gime lo disfruta pero no quiere terminar tan rápido y esta de a toque. -Te tengo una apuesta Karen-. -Cuéntame mi hombre creativo-. Dice con la voz un poco más ronca por la excitación. -El que llegue primero al orgasmo pierde, y deberá comer un plato que pedí como penitencia y el ganador recibe un postre típico escoces, como puedes ver allí en la esquina coloque un reloj así que es una apuesta real y justa-. -Así que ya estabas preparado y ¿quién empieza?, ¿reglas?-. -Por supuesto que tú serás la primera, reglas no hay te puedes valer de toda tu astucia e ingenio-. -De acuerdo trato hecho-. -Entonces quiero que te coloques aca en el borde de la bañera- La lleva a una esquina, la sienta de modo que su espalda se apoye en la pared y acomoda en la postura que más le parece adecuada, le abre las piernas y se las coloca levemente dobladas su idea es que ella pueda observar todo lo que él va a hacer, luego se arrodilla entre sus piernas y la ve fijamente a los ojos. -No sabes como me gusta tu olor, te deseo tanto, no me canso de ti, no logro saciarme, quiero que no cierres los ojos, deseo estimularte con todos los sentidos, tu vista, tu piel, que te estremezcas entera bajo mi boca. Acaricia su pubis depilado, primero por encima con sus manos y luego con sus dedos y Karen siente que arde, comienza a gemir sin poder controlarse, eso le anima a reactivar las caricias ahora con su boca mientras lleva su mano a sus pezones y los pellizca y acaricia con suavidad. -Sí, Karen siente disfruta, ve como te acaricio, como tu cuerpo se entrega a mi, dejate llevar, es cómo comerse un melocotón, es una delicia-. Y así sus gemidos llenan el silencio, ella misma se escucha como si estuviera fuera de su cuerpo, sin poder contenerse más siente que explota en mil pedazos mientras el bebe su néctar, para Karen se ralentiza el tiempo y su respiración, poco a poco vuelve en sí, y Michael la está observando sin perder detalle, como le encanta ese rostro sonrojado. -Te voy a decir ante todo tu récord de esta competición del día de hoy, para que no pienses que hago trampa, según nuestro reloj tardaste 5 minutos en llegar. -Que malo así que realmente estás midiendo el tiempo y por eso apresuraste todo estimulandome de varias maneras, jajaja, eres terrible, ahora me toca a mi, me vengare, jajaja (risa siniestra)-. Karem piensa cómo mejorar el desempeño de su compañero, así que al detallar a su alrededor se da cuenta que el espejo de cuerpo entero que hay en el baño coincide su reflejo con el otro lado de la bañera y allí lo lleva, lo invita a sentarse y dirige su rostro a su reflejo. -Yo también te pido que no cierres tus ojos, no dejes de observar-. Mientras se va arrodillando va dejando un reguero de besos por su pecho hasta llegar a su pene, lame un poco su glande y lo siente estremecerse, lo observa y está viéndose a sí mismo en el espejo. -Quanto sei ricco, ti mangio intero-. Lleva el pene a su boca, lo lame, lo succiona, sube y baja como si no quedara un mañana con una de sus manos acaricia sus testículos y Michael se siente que va a explotar en cualquier momento así que trata de aislarse -piensa rápido, vamos amigo que cosas te desalientan, pensar en niños pobres, la comida está a punto de llegar, creo que esta funcionando, estoy aguantando-. Y luego de unos minutos de ver a Karen en el espejo como le hace una felación, hasta que explota inevitablemente en su boca y ella sin mostrarse afectada o asqueada se lo toma todo, definitivamente esta chica lo va a volver loco. -Ahora me toca a mi dar a conocer tu record, me vale, lo hiciste en ocho minutos me ganaste, hay Dios ahora estoy en tus manos-. -Ya verás lo que te tengo preparado, ahora a salir del agua y vestirnos y le da una pequeña nalgada-.  Salen del baño y se visten con algo cómodo y unos diez minutos después llega la cena, todo tiene tapas así que ni idea de que es, luego que se va el camarero, Michael propone taparle los ojos para que no le resulte asquerosa la penitencia. -Ahora que tienes los ojos cerrados como castigo vas a comer Haggis que es el plato nacional de Escocia está hecho de carne de oveja (hígado, pulmones y corazón) picada con especias, sal, avena, sebo y cebolla dentro de un revestimiento del estómago del animal y está acompañado con nabos y patatas-. Karen por la descripción pone cara de asco, de hecho su semblante pareciera un poco verdoso, trata de respirar hondo para no vomitar, que malo Michael que juego tan pesado encargar algo que se escucha tan asqueroso, pero si es algo tradicional aquí en Escocia no puede hacerle ese desaire, así que se llena de valor y toma un respiro profundo.  -Vamos Karen, abre la boca para alimentarte-. Al probar aquello, le pareció increíble, estaba riquísimo le sabía un poco a hígado sin duda delicioso. Michael le quitó la venda y sonrío, ella había hecho todas las muecas que se imaginaba. -Que malo eres, me tenias asustada y que más pediste, la vez anterior solo pude probar algunos platos como el salmón escocés y el desayuno tradicional, salchichas y puré, no he probado mucho más-.   -Adicionalmente a eso pedí dos postres pudín de caramelo pegajoso que un bizcocho húmedo con dátiles, salsa de toffee y helado, Mars frito que es una barra de chocolate rebozada y que se fríe. Y como cena pedí dos tartas que son pequeños pasteles de doble corteza y relleno de carne picada en este caso pedí de cordero-.   -Todo se ve delicioso, gracias-. -Me gusta que te complazca-. Comieron entre risas y un plática animada, era evidente que tienen buena comunicación, luego decidieron acostarse a dormir para renovar fuerzas, así que como había ocurrido en la noche anterior se durmieron abrazado con la cabeza de Karen en el pecho desnudo de Michael.
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