Amanece y Karen se siente agotada ha llorado durante casi todo lo que quedaba de noche, pero debe recomponerse, hasta donde conoce a Michael no es de las personas que se retracta, pero tiene la esperanza que ésta vez sea una excepción. Se da un baño para reponerse y se coloca una ropa cómoda, no sabe cómo comportarse tiene una mezcla de dolor, indignación, rabia y entendimiento, porque a pesar de todo lo comprende solo tiene miedo, no quiere aferrarse a personas que luego pueda perder. Después de pensarlo mucho y dudar sale de la habitación él está sentado en el patio, —Buenos días—. —Buen día—, su cara también está demacrada lo que es una prueba de que no ha pasado la noche bien. Karen se acerca café en mano y se sienta en un mueble lateral al de él, lo observa mientras él le rehuye l

