Miriam tenía tiempo en aquella oficina y bastante más en aquel trabajo. Era redactora en una editorial y además de cumplir con su trabajo era una de las encargadas de buscar nuevos talentos. Con los años había reunido al menos tres autores que debido a su escritura y buenas obras eran reconocidos e incluso uno de ellos se había vuelto tan famoso que era reconocido a nivel mundial, eso le había traído muy buenas retribuciones en su trabajo, la habían ascendido, le pagan mucho más y se había hecho una reputación de buena redactora junto a la búsqueda de talento nuevo lo que la había hecho realmente feliz durante un tiempo. Luego de ese tiempo, el trabajo se había duplicado, sus responsabilidades en la empresa la desbordaban y los problemas habían comenzado. Tenía mucho más dinero pero no e

