Era jueves por la mañana y ella se estaba preparando, se suponía que debía ir al trabajo más temprano de lo común debido a que su jefe se lo había pedido con urgencia la noche anterior y ella no había podido negarse por mucho que no deseara levantarse temprano, por lo que en lugar de quejarse o decir cualquier cosa que pusiera en peligro su trabajo, había aceptado como toda una pusilánime sin decir una sola palabra de descontento y se levantó temprano para cumplir con lo que sea que su jefe estuviera planificando. Se duchó, se vistió, desayunó y luego salió de su departamento directamente a la oficina donde no había nadie debido a la hora, su jefe la esperaba allí sentando en su escritorio rodeado de papeles. -Buenos días, Olivia- dijo él sin verla a la cara -lo que te quería solicitar ho

