Con tantos cambios que estaban pasando, Ashton y Hope seguían guardando el secreto de su relación. También les ocurría que no veían el momento adecuado para contarlo. Mientras se decidían cuándo hacerlo o no, estaban viviendo plenamente la experiencia de Alicia, que ya se preparaba de antemano para la llegada de su bebé. Ciertamente, faltaban algunos meses para que diera a luz, aún así había decidido apresurarse en busca de todo lo que necesitaría su pequeño. Todavía no se sabía si sería niña o niño, aunque ella no tenía ninguna preferencia. Salvatore estaba muy seguro de que sería una princesa, o eran sus ganas por tener una niña. Sin embargo, también dejó claro que un niño sería bienvenido con el mismo amor. —Ashton, ¿qué crees que estás haciendo? —le había reclamado ante su comportami

