Capítulo 34. Rescate. POV Sebastián. Al llegar a la sala de interrogatorios, Melanie la deja sobre el suelo y ella se levanta para mirarme a los ojos. —Empieza a decirme, ¿dónde están? —No lo sé. —Habla o te juro que te dispararé en este momento sin piedad. —Saco mi arma colocándola en su frente. —¡¿No serías capaz?! —Por ella soy capaz de todo. —Le sigo cargando el arma. —¿Sebastián? —dice Melanie. —Sebastián, detente, hijo, ella no vale la pena, ha arruinado tu carrera por su culpa. —Sebastián, escucha a tu madre, baja el arma. —Disparó rozando su oreja. —No lo repetiré más, dime lo que sepas, porque soy capaz de perderlo todo y matarte ahora mismo. —Dios, hijo, controlarte, esa no es la manera, baja el arma, Sebastián, Sebastián, hijo. —Disparó rozando su pierna. —Vamos

