Capítulo 36. Coma. Narración. Clínica del Norte en Nueva York. Habitación 209: Sebastián se ha mantenido al lado de Mía día y noche, sin despegarse de ella en todo momento, si acaso para asearse. Come muy poco y, cuando lo hace, no deja de pensar en Mía; el dolor en su corazón es tan grande que jamás pensó amar a alguien tanto como la ama a ella y a su bebé que crece muy sano en su vientre. Ya son dos semanas en la espera de que se recupere, despierte. Después de una noche tan movida, Sebastián se encargó de enviar a todos a la cárcel, llenando la mesa del congreso de un gran escándalo al condenar a comisionados de cargos ilícitos. Las chicas recatadas fueron enviadas a protección de menores en una casa hogar; muchas volvieron con sus familias y las que no tenían se refugiaron en la

