Capítulo 45. Desobediencia. Paula. Luego de unas semanas haciendo lo que Dayanne me había indicado, noté que día de por medio una de las camionetas salía de la mansión, y volvía con unas mochilas de color n***o, yo desconocía el contenido de esos bolsones, pero si lograba llegar al estacionamiento, tal vez podría subir a una de esas camionetas y así escapar, sonaba estúpido pero no me quedaban opciones, el mafioso enmascarado no se acercaba a mi, lo vi un par de veces en todo este tiempo, esa situación me alegraba al menos un poco, ya que no me imaginaba siendo la mujer de un hombre a quien ni siquiera conocía. —Señorita, acompáñeme por favor. —Uno de los guardias vino junto a mi y me llevó hasta el segundo piso, hizo que ingresara a una habitación , más bien se veía como una pequeña

