CAPÍTULO 1
El clima frío hace que no pueda dormir más, me levanto y tomo una ducha caliente. Por suerte no hay estado lloviendo en la República.
La República es uno de los estados mas grandes en territorio, pero casi no tenemos mucha población. Somos manejados por el Capitolio, que es la ciudad mas importante donde tampoco hay mucha población debido a que el costo de vida es caro y solo pocas personas logran vivir ahí.
Mi madre se mudo a la República cuando tenía un año, debido a que mi padre falleció por una emperfedad terminal. Desde entonces somos solo nosotras ; ella es doctora en el hospital de la ciudad a unos kilómetros de la casa. Desde pequeña por lo ocupada que era su profesión, pagaba a los Miller para que me ciudaran; unos dos señores muy amables. La señora Sofía era una mujer muy arreglada, por otro lado el señor Lanker, era muy atento con sus hijos. Jugaba con ellos para no aburrirme sola en casa .
Hasta que simplemente se fueron. No diria que arruinaron mi vida, pero tuve que dejar mi borbuja. Empece creándome r************* , trabajando en las tardes en una cafetería. A pesar d ellos rojos frecuentes en la ciudad la República era una de las más seguras.
Había ganado dinero extra y en la fiesta de inicio de año que organizaban los de tercer grado, me quedaría dinero para un vestido.
Salí de la ducha y me coloqué el uniforme, me había retratado un poquito y si quería llegar temprano tendria que salir "volando".
Baje las escaleras como pude y llega a la cocina.
__ Decía la nota en el refrigerador.
Metí rápidamente la comida en mi boca y fui a cepillar mis dientes. Llegaría tarde.
Al salir de casa los camiones de mudanza no estaban, al parecer habian logrado bajar y acomodar todos sus muebles ayer.
Empecé a correr por la cuadra para alcanzar al bus , pero mis esfuerzos no tuvieron resultados.
Me quede esperando a que otro bus pasara...
—Güerita —Dijo el chico que manejaba dentro del carro.
Las ventanas con parabrisas se abrieron. Hubo varios rostros que se me empezaron hacer familiar.
Hasta que intervino alguien mas.
—¿Te llevamos, llegarás tarde si tomas el siguiente bus?—Dijo con amabilidad el chico de la parte de atras abriendo la puerta.
Él chico del asiento del piloto del carro se quedo viéndome unos instantes y volteó a conversar con los otros dos dentro del carro.
Subí al carro en silencio, no me parecían tan extraños y me resultaba curioso que justamente sean tres chicos casi de mi misma edad.
Al ver que eran idénticos a los niños, empecé a querer salir del auto. Si que habian cambiado físicamente.
Mi mirada estaba centrada en el camino.
—¿En que grado vas? —Preguntó el chico de mi lado
—Segundo año —Sisee
—Genial, puede que llevemos cursos iguales —Dijo —¿Cómo te llamas ?
No conteste y espere que el carro se estacionara y salir corriendo del auto.
Me adentre en el instituto y me fui directo a los baños. Ahí calme mi respiración y revice mi celular para ver mi horario.
Al ingresar al salon no me sorprendió la popularidad que tenian. Habian chicos y chicas amontonados alrededor de los pupitres donde estaban ellos.
Yo ya me había dado cuenta que eran mis vecinos, pero ellos aun no.
Despliegue mi maleta al costado de la silla. Los muebles no eran del todo nuevos, pero asi era el salon de lengua y literatura .
Al ingresar al salon me fije que solo estaban los gemelos Miller y el hermano mayor a ellos que estaba conduciendo, seguramente estaba en tercer año.
- Claudia - Llamó lista el profesor
—Presente- Conteste poniéndome de pie.
Era algo incomodo sentir sus miradas, ya no se sie ra porque querian verme o se estaban arrepintiendo.
Emily no había estado en mi primera clase y lo único que empezaba hacer, era rezar para que no me llegue a cruzar mas cursos con ellos.
Con piel de gallina llegue a sobrevivir la clase de literatura, salí para el comedor y empece a buscar con la vista a Emily.
Al parecer había faltado hoy ya que no la ubique, escogí sentarme con algunas chicas y luego ingresar a mis siguientes clases.
Terminado el día, la campana anunció la libertad. Recogí mis pertenencias y empecé a salir del instituto.
Tome el bus y llegue a casa.
Empecé a respirar cuando cerré mi puerta. Abri mi portátil y empecé hablar con el chico misterioso.
Como era de esperarse me había mandado un par de mensajes.
Sonreí ante los mensajes, agarro un poco de cheetos y....
Vuelvo a acomodarme en mi sofá para ver la serie Teen Wolf.