Capitulo 5_ New Versión

1678 Palabras
CAPITULO 5 — Bien, vamos — Acepte la propuesta. Empezamos a caminar por las calles hasta la cafetería fuera de la institución. Trataba de girar la cabeza y ver los autos, o jardines; para no tener que opinar. —¿Te invitaron a la fiesta? — Preguntó —Si, esta mañana— Respondí —Zack quería invitarte— Suspiró — ¿Juls te invito? —Si lo hizo— Exhalé cansada—¿Jack para que me trajiste? —¿Estas molesta?, ya casi llegamos. — Ingresamos haciendo sonar la campanita, pasamos por algunas mesas y nos ubicamos no tan lejos de la puerta, pero al lado de las ventanas con vista de la calle. —Quiero explicarte la situación, pero no parece ser el momento indicado— Pronunció y solo hice una pequeña mueca El joven de la cafetería se acercó. Traía unas gafas con borde n***o y sus vidrios cristalinos, que me hacían apreciar sus ojos color caramelo, era demasiado blanco y tenia el cabello rubio. Sonrió un poco y nos entregó la ficha de aperitivos. —¿Qué desea ordenar?, hermosa joven— Sentí un poco de calor en las mejillas —Unas galleas saladas y un café— Respondí Su vista se dirigió a Jack, y el solo levanto los ojos un poco. —Un café doble—Él joven se retiro — ¿Nunca viniste a esta cafetería? —Hace tiempo que lo la frecuento, pero jamás había visto a ese chico trabajar aquí. —Así que es nuevo—Susurro e hizo un dibujo rápido del joven en su cuadernillo que llevaba. —No lo acoses — Mencioné —¿Te gustan los varones? —Me atreví a preguntar y Jack solo soltó pequeñas risas —No, podrías ponerte esto—Me entregó un collar con una perla blanca —Es una piedra de citrino, trata de que su color no cambie —¿Por qué? — —No puedo explicarte, pero tampoco debes mostrarla, es lo único que puedo hacer por tí— No quiso hablar mas del asunto y termine compartiéndole mis galletas. Al salir fuimos a la parada de bus. Esperamos algunos minutos y volvimos a casa juntos. Mi madre no estaba en casa, así que fui directo a dormir, hoy tampoco tenía ganas de actualizar mi blog. Me algebran los comentarios, pero sentía que perdía la inspiración cada vez que veía la pantalla. Además, me demoraba tiempo gravar un video pintando, necesitaba ayuda emocional, pero no quería causar problemas. * * * * * * * Me había quedado dormida sin cubrirme y ahora en la mañana estaba con algo de gripe. Me tomé un par de pastillas y salí de casa. Llegue casi cuando cerraban el portón, me había prometido este año no llegar tarde. Pero era muy difícil levantarse temprano en pleno invierno. Ingrese al salón y una chica cuyo rostro no se me hacia muy conocido estaba en mi asiento. No era técnicamente mi asiento, pero al intercambiar varias veces todo sabían que me sentaba en la tercera fila ya que no observaba muy bien, el propio director había informado dejar un asiento vacío. —Señorita Claudia, puede sentarse al fondo con el joven — Bufé y alce la vista para dirigirme a los asientos finales. —¿Te ayudo? — Se ofreció el chico de esa cafetería, casi me había caído al verlo sentado en la silla del fondo —No, puedo sola — Dije acomodando mi maleta y poniéndola sobre el escritorio. —Me llamo Estuar Eduard , mucho gusto...— Mencionó nervioso —Claudia, me llamo Claudia— —Puedes decirme como gustes— Estuve prácticamente copeando todo lo que él escribía ya que no alcanzaba a ver. De este curso teníamos dos clases seguidas y no pudimos salir al recreo. Cuando terminó la clase Emily estaba en la puerta, su salón había salido antes; el profesor nos dijo que podíamos retirarnos y guarde todos mis útiles en mi mochila. Emily no pregunto nada y con sus amigas caminamos para pedir el almuerzo. Entramos al comedor y me percate de que Zack y la misma chica de la mañana estaba en su grupo. Ella empezó a acariciarlo el brazo, desvié rápidamente la mirada, pues si seguía viendo me quedaría ciega. Cada una de nosotras recibió su porción de comida y caminamos a sentarnos Emily y yo seguimos a sus amigas quienes habían encontrado mesa vacía, hoy las cocineras habían preparado espagueti, estaba con hambre porque en la mañana no había comido casi nada. A las estúpidas chicas se les ocurrió sentarse en la mesa donde claramente gritaba "solo para los raritos del colegio" mejor dicho los hermanos Miller y su grupito. Juntaron dos mesas para sentarse con ellos. _ Amigas, ¿Cuál es la necesidad? _ Me preguntaba Ellos llegaron de un dos por tres y la silla donde iba a sentarme fue ocupada por la chica de piel trigueña y cabello marrón oscuro; la misma que había acariciado el brazo de Zack. Ya me estaba llegando al p***o, con mi almuerzo no se iba a meter. Rodé los ojos por la incómoda situación y la observé fijamente y ella volteó la mirada y sus ojos se encontraron con los míos. Él otro chico que los acompañaba me miro con desdén y no le importo la situación pues acomodo su tenedor en su palto ignorando completamente. Zack por otro lado, ni siquiera me había visto, y trataba de pasar desapercibida, mientras intentaban buscar una silla —Siéntate con nosotros —Dijo Jack parándose de su silla, y dándome paso para que me siente en su lugar —Esperen una momento-Mencionó la trigueña con disgusto hacia Jack y luego se volvió para verle de frente a Zack— Lo de invitarla a sentarse aquí es una broma ¿no? Otra vez el enojo se apoderó a mí y sentí que lo que sea que había comido se revolvía al verla. No podía hablar pues sentía que iba a salir todo lo que tenía adentro. Pero no iba aceptar el hecho de que eran celos. No me gustaba nadie, era libre. ¿O no? —Tania, por favor no pasa nada si se sienta con nosotros—Dijo Jack defendiéndome de nuevo—Por favor siéntate, no queremos montar un número aqui Me acerqué al sitio de Jack y Tania volvió a opinar: —Jack, no estoy montando ningún númerito; solo que no tiene por qué sentarse con nosotros, solo mírala — Dijo guiando sus ojos por mi cuerpo _ ¿Tenía algo de malo? _ Según yo traíamos el mismo uniforme. Yo suspiré ante tal comentario, tenía que defenderme, Jack no podía hacerlo todo, pero una de las chicas habló. —Tania no seas bruja; no quiere robarte a Zack, creo que está interesada en alguien más— Siseó uno de los chicos que eran de la edad de Isack Sentí como mi cara empezó a subir de temperatura, y un gruñido de parte de Zack se escuchó. Lo cual hizo que cerraran sus bocas. Tania estaba avergonzada y me miraba muy molesta; yo había dicho nada hasta ahora. Ella se defendió diciendo. —Eso no es lo que me preocupa—Carraspeó con sus labios —La verdad no creo que nadie aquí en esta mesa se haya fijado en ella. Cada palabra de ella me dañaba, quizás aún no había aprendido a controlar mis emociones, me sentía tan estúpida por seguir parada en ese mismo lugar donde me hacían sentir peor cada minuto. Miré a Zack buscando ayuda, pero él ni siquiera se limitó a verme, volteé hacia Jack quien me agarro de la mano para acercarme a la silla. —No le hagas caso, solo siéntate—Jack mencionó y empecé acomodar la bandeja donde estaba mi plato en la mesa. Tania jaló a Zack de su camiseta y le susurro algo coqueto, a lo que él sonrió descaradamente con para que me fijara a igual que todos los que estaban ya sentados. Él puso su mano en su mejilla para sentarse a su costado; un sentimiento fuera de lo común surgió de mí; quizás era porque aún no comía, aparte los ojos rápidamente y me enfoque en mi plato. —No sé si sea buena idea quedarme—Le mencione a Jack —Tranquila, esta bi... —Jack fue interrumpido por Tania quien mencionó —No lo es y sigues aquí—Dijo respondiendo mi pregunta —Guarda silencio Tania—Mencionó Isack ya arto de los comentarios Tania se paró para estrellar su mano en mi cachete, Jack no pudo detenerla. Sentía vergüenza toda la gente me miraba y miraba al grupo de los Miller, tenía que hacer algo no podía quedarme así, no sería un personaje cobarde a quien la humillaron por sentarse en la mesa y el grupo equivocado; tenía que ser como Beatrice en divergente; como Katniss en Los juegos de hambre y como muchas chicas de las cuales había leído solo en libros. Pero las piernas me temblaban, ni siquiera podía decir algo, nadie me había odiado antes de conocerme. ¿Qué le había hecho? Agarre la única arma que tenía cerca, una bandeja de plato y se lo tire a Tania, y la salsa roja salpico también en la camiseta de Zack. Se oyó susurros de gritos que habían sido silenciados por la sorpresa de todas las mesas que nos rodeaban. Tania me observaba horrorizada. —Eres una... —No escuche nada más de la boca de Tania pues me sacaron jalando del lugar. —Al parecer realmente no conoces nada sobre ellos, por eso te atreviste hacer eso—Dijo Eduard —¿De que hablas? — Sisee acomodándome el cabello — Olvídalo, tenemos que volver, o nos castigaran por estar en los pasadizos— Empezamos a volver y seguía escuchando el drama de insultos que decía Tania. La alta voz se prendió. —"Las señoritas Claudia y Tania, a la dirección — Dijo el director mediante el aparato, estaba en problemas.
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