Pasamos el fin de semana a ahí, fueron como unas mini vacaciones, los celulares permanecieron apagados, no queríamos que nadie se inteepusiera en nuestro descanso, Valentina me enseñó a andar en caballo, anduvimos por muchos senderos, hasta llegar a una cabaña. — ¿Alguien vive aquí? — pregunte. —No, ya nadie vive aquí, pero un lugar se vuelve especial cuando te han contado lo que sucedió aquí, sabes las cosas pudieron haber Sido diferente para cada una de nosotras, pero al final tuvimos la suerte de encontrarnos con las personas correctas, dime si no te hubieras detenido ese día en la fiesta ¿Cómo crees que estuvieras ahorita? Realmente nunca me había puesto a pensar en eso, las casualidades no existen, haberme detenido en ese restaurante, provocó que al final me encontrará con la fiest

