Fui a la empresa de Santiago, quería agradecer por lo que había hecho. —Buenos días Srita, busco al Sr Santiago. —En estos momentos no se encuentra él ¿Tenía alguna cita con él? —No, lo buscaré otro día. Cuando iba saliendo ví que su vehículo se estaba estacionando, me sentía como una niña nerviosa, hasta cierto punto quería que pasara algo, pero luego ví que del asiento del copiloto se bajaba una dama, no quise pensar mal, pero al ver que él le ayudo a salir, la dió un abrazo y un gran beso en la boca, no había más que decirse, el zorro solamente se había disfrazado de oveja. —Todos en sus lugares, ahí viene esa mujer, desde que el Sr. Santiago se junto con ella, ha cambiado su actitud — le dijo la recepcionista a otra mujer. Cuando él estaba apunto de entrar solo me di la espalda,

