Ender estacionó a un lado, él bajó a Alos mientras yo agarre a los cachorros, al parecer aún no había llegado Demián. —Miroslava ¿qué hicistes para que despertara hace rato?— Inquiere Ender mientras sube las escaleras con Alos en sus brazos. —Lo mismo que el hizo en la cabaña. Me mira con los ojos muy abiertos. Llegamos al cuarto de Alos el lo acuesta en la cama, le doy los cachorros, me siento al lado de Alos y vuelvo a ser lo mismo frotó mis manos y al abrirlas una llama de fuego sale de las palmas, las colocó sobre el pecho desnudó de Alos este abre los ojos lentamente. —Miroslava— musitó Alos —shhh, tienes que descansar. Él se sienta y mira a Ender. —Tienes que ir al infierno—dice Ender mientras acaricia a uno de los cachorros. —No voy a dejar a Miroslava sola. Ender se

