Ambos nos acostamos en su cama mirando hacia el techo, guardamos silenció no era incómodo era relajante. —Alos, creo que estamos locos. Se voltea hacia mí apoyándose en su codo—¿Por qué?, Por amarnos y odiarnos a la Vez, por no poder estar el uno sin el otro, por ser toxicos a niveles extremos—Sonrie de lado—Si estamos locos-lo dice en tono burlón, acaricia mi mejilla—pero sabes que este loco daría la vida por tí. Me apoyo de mi codo quedando cara a cara lo miró fijamente a sus ojos cafés, sus labios son tan carnosos y sexys —¿Qué haremos hoy—le pregunto animada. —Lo que tú quieras bebé. —Y si bajamos y estamos un rato con mi hermano y Ender. Alos suspira exasperado—Que pereza pensé que me propondría algo mejor que estar con el demente de tu hermano y con el payaso de mi hermano, bu

