Montaña rusa

1522 Palabras

Alos me tiro tan fuerte del brazo que golpeó mi cuerpo contra la pared sin decir nada con la yema de sus dedos tocó mi pezón, me estremecí. —Ñiña mala no llevas sujetador. Mis pezones se pusieron duros, me palpitaba y no precisamente el corazón, se acercó un poco a la altura de mi oído, —Me extrañaste—Con su mano recorrió mi muslo derecho, mientras mordía el glóbulo de mi oído, fue inevitable solté un gemido. —Eso me lo dice todo, yo también te extrañe—Siguió subiendo su mano hasta llegar a mi zona íntima—Puedo sentir tu humedad incluso por encima de tus bragas. Maldita sea mi cuerpo lo deseaba, quería que continuará, que me tocará, quería sentirlo, pero otra parte de mi no quería caer tan fácil es como la canción que dice “La consciencia me dice que no la debo querer y el corazón me

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR