Las luces blancas me ciegan al abrir los ojos, tuve que parpadear varias veces para poder acostumbrarme a la iluminada habitación donde me encontraba. Mi cabeza se llenó de preguntas y confusión... Había despertado en una camilla en la enfermería de la preparatoria, continuaba aturdida buscando en mi miente los fragmentos de lo sucedido. —¿Cómo te sientes? —escuché una voz gruesa con evidente preocupación. Asthon me observó desde la puerta. —Me duele un poco la cabeza —admití tocándome la frente con mi palma, mientras lanzaba un quejido de dolor. —Ten, esto te aliviará —agarré el vaso de agua y la pastilla que me tendió. —Disculpa por el golpe Jen. Tragué la pastilla y me levanté quedando sentada en la camilla. Me causó gracia el rostro arrepentido de Asthon, una idea pasó por mi me

