—Amalia, niña bonita, dime ¿por qué siempre llegamos media hora antes tanto a las clases como a las prácticas con el doctor Meléndez?—. Pregunta Andy, mi mejor amigo aquí en California. —Porque me gusta ser puntual por dios, cariño sabes que el doctor Meléndez es bien renegón y yo muero por estar en sus operaciones observando desde el mirador—. Lo abrazo mientras él suspira resignado. —Ok tienes razón, además sé que serás su ahijada, eres la mejor en la universidad desde que llegaste y el don gruñón ya te puso el ojo, me gusta nuestra carrera, pero quiero sentir esa pasión tuya que se ven en tus ojos al estar en contacto en la sala de observación o en clases—. Menciona con melodrama. —Hay cariño despertaste más mujer que nunca por dios controla las hormonas—. Sonrío, tomándolo del brazo

