Enrique Vamos de camino al que en algún momento fue mi hogar, estoy nervioso pero dispuesto, abierto, con ganas de perdonar y poder dejar toda esta mierda atrás. - ¿Ya casi llegamos papá? – pregunta mi hijo desde el asiento trasero – Tengo mucha hambre - Ya casi campeón, estamos a unos minutos de llegar al pueblo donde nos vamos a quedar – digo tratando de sonar lo mas tranquilo posible. - ¿No llegaremos con los abuelos? ¡Ya quiero conocerlos! – pregunta y dice lo último con emoción en sus palabras, mi chica me mira abriendo los ojos y yo a ella pidiendo ayuda con la mirada, la pregunta me ha tomado por sorpresa ya que le he dicho que iríamos a ver a sus abuelos. - No pequeño, primero papá tiene que darles la sorpresa de que hemos llegado, po

