Capítulo 145 Un ultimátum Observó cómo ellas conviven, dos de ellas me ignoran de manera descomunal, me caen bien. Mientras la rubia me ve de vez en cuando. Gales me pidió una botella, de la cual ya estoy por acabar, siento el amargo del tequila pasar por mi garganta. Me siento algo mareado, necesito tantear que tan borracho estoy. Me levanto para dar vuelta, si llego al baño será un logro, así que me dirijo a los baños. Pero me tambaleó un poco. Tomo una respiración y vuelvo a intentarlo cuando siento una mano en mi brazo. —Creo que ya estás ebrio —dice una voz que me molesta —Si gustas puedo ayudarte —insinúa, creo que fue mala idea tomar. La agarro del cuello y aprieto con fuerza. Mi mujer está a unos metros y ella parece no importarle. ¿Qué clase de amiga es ella? —No me toques l
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