Capitulo 61

1809 Palabras
Capítulo 61 Quiebre  —Estoy orgullosa del hombre que te has convertido, si necesitas hablar o desahogarte —extiende sus brazos, ¿Cómo pasamos del enojo a esto? —Aquí siempre estaré para ti. Nunca dudes o siquiera pienses en correr a otro lado —la primera lágrima cae, siento un nudo en la garganta  A decir verdad no pensé en esto ni cuando paso, era como estar dormido solo me cerré considerándolo algo pasajero o sin importancia, ahora si pienso en alguien haciéndole eso a mis hijos no cabe duda de que lo destrozaría, sin embargo, nadie me advirtió o me contó. Mis hermanos tenían sus asuntos aunque cuando tenía a una mujer sobre mí y creyeron que quería abusar de mí. Sin embargo, yo suponía que de eso iba el sexo hasta que me di cuenta de que algo había mal y me cerré un poco más y fue ahí que la bestia en mí creció con   fuerza. Me cuestione muchas cosas. La chispa, me aferre a eso con fuera que cuando lo encuentre me aferre a ello, no podía o puedo dejarla ir. Es este momento en el que reflexiono en todo lo que me paso y es un golpe fuerte, Gales me atrae a su cuerpo abrazándome fuerte intentando darme alivio, sin embargo, es furia la que crece en mí. ¿Cómo pude dejar pasar estas cosas?, estas emociones no las había sentido y me abruman. Murmura cosas en mi oído y acaricia mi espalda mientras suelto algunas lágrimas y sujeto un sollozo. Me alejo de su cuerpo cuando escucho la puerta ser abierta limpia mi cara. Me alejo hasta la  cocina donde saco una botella y doy un trago, necesitó cerrar esa puerta. Decido que lo mejor es salir, estoy entrando en terreno oscuro y no permitiré que Gales me vea de ese modo. —Papá, ¿saldrás? —asiento dándole la  razón, necesito tranquilizarme —Regresaré pronto —determino con una sonrisa  Salgo es de noche y hace frío, no traje sudadera sigo derecho en cuanto me adentre en el bosque lograré sentirme mejor, es cuando me doy cuenta de que soy seguido, doy vuelta en la esquina y espero a quien me sigue. Me encuentro con Gales está preocupada además de que parece agitada no me di cuenta de lo rápido que estaba caminando. Necesito que se aleje de mí. —Necesito unos minutos —determino hasta que me doy cuenta como le hable y me arrepiento, pero no lo muestro aunque ella parece no afectarle mi actitud Algo en mí vuelve es ese monstruo que habita en mí, tengo miedo de poder hacerle daño, sin embargo, no lo haré es imposible cuando quiero mantener mi distancia de ella. Estoy indeciso lo que genera un problema. Cierro los ojos mente fría Silas. —No, te sofocaré tanto que me odiaras —determina dando un paso hacia mí, intenta intimidarme  Estoy seguro de que mi mirada habla más de lo que ella ve o quizá lo ve, le estoy mostrando una parte que quería ocultarle y parece determinada a lidiar con eso. —Chicos que pasa —cuestionó Fray llegando, trae ropa con la que va a dormir, cuando me escanea parece ver algo  —¿Tu vida no es lo suficiente sofocante? —doy vuelta dispuesto a irme pensando que mis palabras la han dejado fuera de combate  Cuando uno peso me detiene, Gales ha saltado a mi espalda, me tambaleo, pero me mantengo. —Imbécil —murmura molesta, me aprieta contra su cuerpo, suelto un gruñido  —Loca —le grito de vuelta tratando de quitarla Aunque pronto su peso es quitado lo que me hace pensar en Fray. Lo observó va a decir, sé que me dirá que camine y me relaje es lo que siempre hago. Somos interrumpidos cuando escucho un quejido proveniente de Gales lo que me alerta, me acerco para ver lo que le pasa, sin embargo, he caído de nuevo. Me sorprendo cuando me agarra del cuello y aprieta, bien podría zafarme de su agarre, sin embargo, me mantengo quieto mientras espera que haga o diga algo. Esto parece una competencia de quién puede más y al parecer estoy sucumbiendo ante ella, a lo que le tenía miedo por mostrarse parece que baja las orejas por ella, maldición esto encaja tan bien. Paso mi lengua por los labios. —¿Y bien? —me burlo  Parecemos bipolares, en un momento ella está enojada por algo que no recuerdo, luego ella está consolándome y ahora somos una bomba. Creo que esto era a lo que me refería cuando pensaba en las peleas de novios aunque esto no parece una simple pelea y eso aún no está divorciada. ¿Qué será de mí cuando lo este?, suelto un bufido. —Gales, mi hermano no está en su mejor momento, creo que lo mejor es dejar que se tranquilice —interfiere Fray a nuestra guerra de peleas y debo decir que si él está precavido es porque estoy en modo sádico  Quienes mejor que mis hermanos para argumentar que tengo la canica botada. —Tranquilos —Cameron se acerca y de igual manera me observa, quiero decir algo, pero me callo ¿Parezco un perro rabioso?, Gruñó e intento sacarme de su agarre. Coloca su pie entre los míos y empuja haciendo que caiga. Hago lo posible porque ella no se lastime, pero lo tienen mejor controlado cuando cae sobre mí. Tienen una mano en mi cuello y esta a horcadas sobre mi cintura, quiero ignorar la erección que comienza a crecer, hago una línea con los labios. Sé que utilizara en mi contra.  —Vas a ir a bañar a los niños y arropar a los niños —me ordena, voy a objetar cuando sigue hablando —Te disculparás conmigo y nos dormiremos en la cama mientras me consientes —determina. Alzo la ceja no pienso hacerlo, ella es la que esta sobre mí —Si te vas no habrá sexo hasta que tu Jack tenga 20 — hace un movimiento con la cadera enfatizando su punto, me suelta para levantarse y espera  Me quedo en el suelo pensando mientras Fray la agarra del brazo y la intenta alejar, debemos recordar a todas las personas que he agredido porque me moleste o porque simplemente estaba aburrido. Sin embargo, se suelta, sopeso las opciones, miro el bosque y luego a ella, suelto un bufido y me levanto para caminar hasta la casa. —Silas —murmura Gales, gruño y doy vuelta, señala su mejilla hago una mueca y doy vuelta —¡Silas!, terroncito quiero un beso —exige, me detengo La observo es que acaso no se da cuenta de que modo estoy, aunque este hecho hace sentirme libre, algo en mí se revuelca de felicidad al saber que no le doy miedo, me acepta.  —No —rujo, sigue tocándome los nervios  —Cameron, ¿Me das un beso? —regresa a mirar a mi hermano, paso mis manos por mi cabello y me acerco le doy un beso y me doy vuelta  —Llévenla a su maldita casa —les pido aunque sé que no lo harán, ella ríe  Doy un golpe a la puerta y entro. Observo a mí a Alexis que me observa con miedo. Mis hijos no se inmutan. Me siento en el sillón bajo las atentas miradas, quiero gritarles.  —¿Vamos a seguir a alguien? —se levanta Dexter apresurado  —No, tu mamá está siendo molesta —gruño a lo que él deja caer los brazos y observa tras de mi Vuelve a dejar sus zapatos y se sienta para ver la película que no sé dé que va, pero ya va a terminar. —¿Silas quieres algo dulce? —observo a Laura parece que sintió la tensión  —Yo se lo preparo —dice Gales, no hay una respuesta por mi parte, hago una línea con los labios parece que hago berrinche  —¿Qué tal va la construcción de tu casa? —se sienta Laura  —Tengo un vecino molesto —afirmo, una taza de chocolate me es puesta frente  La agarro y doy el primer sorbo. Laura sonríe mientras me observa, las lágrimas caen y eso llama mi atención, levanto la ceja ella entiende mi pregunta. —Estas en casa en lugar de que estás destrozando cosas —dice levantándose para irse, eso me deja pensando  Baño y ayudo a cambiarse a mis hijos, menos Jack que ya es grande, los observo dormir mientras él entra en la cama mientras me observa. Miro a través de la ventana, estoy en casa, siempre que me salgo de control al primer lugar que corro es al bosque algo allá me llama y voy hasta ahí, la naturaleza siempre me ha mantenido tranquilo. No es el chantaje del sexo, quería irme porque no quería que me viera de ese modo. Me muevo hasta la habitación donde ella está esperándome. Me observa bajo las pestañas cuando se sienta y extiende su mano para mí. Siento mis nervios aumentar a cada paso, siento que soy una pequeña cosa a su lado, he encontrado un domador. Me acerco y ella se levanta, me entrega la cámara y se colocó de lado contra la ventana coloca sus manos bajo su vientre donde puedo ver un pequeño bulto, mi bebe está saltando a la vista. Mis manos tiemblan cuando camino hasta ella y me posicionó para presionar el botón, tienen una sonrisa mientras me observa. El primer flash llega. —Quítate el bra y deja caer tu cabello en los hombros —le ordeno, hace lo que le pido  Tomo la segunda foto y como van saliendo las voy colocando sobre una. Expone sus pechos y alborota más su cabello y espera. Así que hago lo que pide, Me dejo caer y observo las fotos, estoy emocionado observando a mi bebe crecer, Gales se sienta sobre mi abdomen y me quita las fotos para observarlas, acaricio su vientre ansiando que se mueva, para la próxima podre escuchar su corazón.  —Están perfectas —murmura Mueve la cadera haciendo fricción provocándome. Coloco mis manos en su cadera evitando que se mueva suelta una queja. —Debes alejarte cuando este de ese modo —la regaño aunque ahora estoy tranquilo, no podemos asegurar nada  —No me harías daño —determina confiada —He visto esa vena tuya y me gusta sentirme protegida, sé que litera harías todo por mí —se agacha y me besa La suelto y respondo su beso. Dejo que se muevo, mis manos comienzan a acariciar su cuerpo mientras ella obtiene su primer orgasmo. Se aleja y me observa con una sonrojada eso fue rápido y ella está avergonzada de ello, creo que me gusta esto, hará mi trabajo más fácil.
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