Capitulo 55

2005 Palabras
Capítulo 55 Cuento Succiona, acaricia y pasa la lengua por la punta es como si tuviera hambre. Estoy por dejarme ir, esto es una competencia de quien gana y perderé, está poniendo mucho empeño en lograrlo, lo sé por la mirada que me da. —Mi amor —le advierto, no creo soportar tanto Acelera los movimientos mientras lleva su mano entre sus piernas, esto la ha calentado a tal grado que se acaricia, sus dedos comienzan a moverse sobre su ropa interior con rapidez. La ayudó guiando sus movimientos con mi mano hasta que me dejó ir. Algo de mi semen es tragado, sin embargo, aleja su boca haciendo que salpique en su cara y pechos. Gruño mientras la observo untándolo en el escote de sus pechos y limpiar su cara llevando las gotas a su boca haciendo un sonido de degustación, maldición estoy de nuevo duro. Esta mujer es perfecta y no lo sabe, es hora de llevarla al orgasmo, aunque me gustaría hacerlo con mi boca debo ser rápido. Cuando se levanta, la escaneo pensando en lo caliente se ve de esta forma y es por mí, lo que me calienta, si se puede aún más, yo traje a esta Gales. Ojos dilatados con mi semen en sus pechos, no pasó por mi mente marcarla de esa manera. Sin embargo, creo que nos marcamos de diferentes maneras sin planearlo es lo que quizá que nos mantienen enamorados y a la expectativa además de que está dispuesta a lo que yo quiera hacerle como lo estoy yo por ella. De esto se trata, esto es lo que buscaba y que encuentre. No hay mejor imagen erótica. La agarró del cabello para atraerla a mi boca donde me pruebo, gime en mis labios. Cuando nos separamos la subo al lavabo. Abre las piernas en una clara invitación. Me coloco entre sus piernas y hago a un lado su ropa interior dándome cuenta de lo mojada que está. —Te has vestido así con la intención de que te folle —murmuró en su oído bajando Dejó besos húmedos hasta donde puedo olerme quiero que ella pueda percibir su aroma y piense en mí. Regreso pasando mi lengua hasta su oído dejando una mordida ahí. Llevo mis manos a sus pechos amasándolos, aprieto los pezones sobre la tela y los sacó con facilidad no trae bra, sus pezones exigen atención. Meto a mi boca uno y con la otra mano jugueteó con el otro. Aprieto, succiono y lo saboreo con mi lengua y muerdo, mi mano libre se escabulle entre sus piernas, presionó su clítoris y meto dos de mis dedos, esta lista para mí. Me alejo y le doy la misma atención al otro pezón dejando algunas succiones alrededor y otro en el inicio de sus pechos que se logrará ver. En estos montos no me importa si alguien ve la marca, sé que ella no la cubrirá a menos que sea necesario. —Si —murmura, no se a lo que se refiere, recuerdo lo que dije y le doy una sonrisa socarrona —Aún te siento a cada paso —dejo sus pezones para observarla, mira a todos lados menos a mí, está avergonzada —No sientas vergüenza —agarró su barbilla para que me mire —Tu hombre te atiende aunque si estuvieras en mi cama todos los días estarías tan llena que aún querrías más de mi leche —murmuró, su jadeo es evidencia de que mis palabras la calientan Acerco mi pene a su v****a pasándolo por sus pliegues llenándolo de sus fluidos. Mueve la cadera buscando que entre mientras suelta un quejido. —A mi mujer siempre le daré lo que quiere —murmuró acercándome para besarla Entro en ella sintiendo su v****a apretar, antes de que esto me gane me muevo duro y rápido, con cada golpeteo logro escuchar el sonido de nuestro cuerpo unido. Quiere sentirme pues así será. Gime en mis labios toqueteando mi cuerpo por sobre la ropa, siento sus piernas tensarse sé que está a punto. Me alejo de sus labios hinchados y hago que se recargue en el lavabo que me alegra que sea bajo, lo que me hace llegar a mi objetivo, quedando parte de su espalda sobre el espejo mientras la agarró de la cintura, su cuerpo hace una "U". Me observaba atenta, alzó su pelvis y vuelvo a entrar, abre los ojos, sé que me siente más hondo. Vuelvo a moverme de forma rápida y brusca. —Silas, yo —murmura tratando de contener los jadeos Muerde su labio evitando hacer ruido, su orgasmo vuelve y creo que será con más intensidad. Llevo una de mis manos a su cuello y aprieto, es lo que necesita para llegar al orgasmo y llevarme con ella. Estamos jadeando, esto fue una buena ronda. Considero que le debo un orgasmo, me he llevado dos. —Creo que nos hemos tardado —le informo mientras ella suelta una risa, tratamos de recuperarnos El baño huele a sexo, así que dejó la ventana abierta. Al arreglarnos y salir me alegra no encontrar nadie aunque cuando miro la puerta encuentro un letrero de fuera de servicio, ella lo quita y lo coloca en su lugar mientras la miro divertido. Se alza para besarme, me recargo en la pared aún lado del baño y respondo su beso acercándola a mí. Nos separamos para observarnos mientras unimos nuestras frentes, no necesitamos decir nada. —¿Están listos? —la voz de Joe nos trae de regreso, para que viniera a buscarnos si debimos tardarnos Gales lo regresa a ver con una sonrisa que se convierte en puchero. —Unos minutos más —se pega más a mi cuerpo y esconde su rostro en mi cuello —Podría visitarte a tu casa —eso la hace reír y niega Sigue a su padre tomándome de la mano hasta que de repente me jala de la mano y de la playera para agacharme así llevar sus labios a los míos en un beso feroz que me pone duro. Se aleja y me da una sonrisa y luego un beso de pico mira a un lado con cinismo. Busco a quien le ha hecho eso y me agarra de la barbilla. —Tenemos que irnos —susurra, como una advertencia para mí Le doy una sonrisa burlona y asiento, ¿Quién soy yo para negarle la marcada de territorio?. La sigo hasta que salimos. Me doy cuenta de que hay un parque a unos metros. Sería bueno pasar tiempo en familia. —¿Vamos al parque? —cuestiono regresando a mirar a los chicos que saltan emocionados jalando al lugar Me sorprendo cuando Jack se suma a su entusiasmo también empujándome. Compró un balón blanco, ya que no se ponían de acuerdo con el color. No recuerdo la última vez que jugué Fútbol, la mayoría del tiempo me la pasé estudiando y después dentro de los vicios. No de hecho jugué futbol hasta los 8 años, la edad de Jack o menos. Conocí la fotografía por Fray que me regaló una cámara. Busca lo que te gusta y ve por ello. Al principio supongo que pensó en que había hecho un error, sin embargo, mi emoción era su felicidad ahora es que me doy cuenta del papel de Fray en mi vida, es un padre para mí. Creo que debo sincerarme con él y decirle lo agradecido que estoy con él. Observó a Gales en los columpios. Mi pregunta sería para quien diseño este parque creando una calle donde pasan autos. ¿Qué clase de sentido común tenía?, ¿Odia a los niños? ¿Odia a las personas felices?. —No crucen por nada del mundo, si necesitan algo me gritan, iré a columpiar a su madre —les ordenó a lo que asienten entendiendo Salgo por la pequeña puerta rota y cruzó mirando a los lados para llegar a ella. Sonríe, me posiciono tras ella empujando el columpio observando cómo lo disfruta mientras su cabello se mueve contra el aire la verdad es que ahora se ve más joven. Cuando abre los ojos y me observa sé que tiene preguntas y duda por unos segundos en cuestionar. —¿Esto te está generando problemas en tu familia? —susurra, apuesto a que piensa que es su culpa Sin embargo, mi padre ha hecho muchos enemigos por lo que es y por como no es. Es un cabrón que no le importa lo que tenga que hacer para obtener lo que quiere y lo que no es, podría decir que es muy carismático y sabe cómo envolver a las mujeres. No sé realmente el problema que hay entre mi padre y el suyo aunque Joe no tiene problemas conmigo, sin embargo, él sabe que mi padre si tendrá problemas con Gales y mis hijos, ya que son de ella. Soy un adulto que no tiene por qué darle explicaciones, podría agarrar a mi familia y desaparecer del mapa, tengo los recursos y el dinero además de que estoy seguro de que Joe nos apoyaría. Si esto sigue el camino que creo, debo asegurar a mi familia, las cosas con el realismo que se deben. —Mi padre es un cabrón —es lo único que puedo decir de él —Quiero que vayan a la fiesta —le susurro y la abrazo de la cintura para acercarla a mi pecho Recarga su cabeza en mi hombro, le gusta que la abrace y a mí me gusta sentirla segura. Observó a nuestro alrededor, siento que debo estar a la defensiva buscando algún peligro. —Está bien —dice con una sonrisa, eso me hace sentir tranquilo Va a ir porque quiere y no porque se sienta presionada. Dejó un beso en su cuello dándole las gracias. Su piel se eriza con mi toque y hace cosas buenas por mi ego, la suelto dándome cuenta de que mis hijos están usando las tácticas que les enseñé como defensa contra Jack. Así que corro hasta ellos para separarlos. Logro separarlos y regalo a Dexter y Niall por aprovecharse. Jack está avergonzado parece que no lo vio venir a pesar de que es muy listo. Tengo un mal presentimiento y ellos parecen ver mi cambio, regreso a mirar a Gales a tiempo, está cruzando la calle y un auto va directo a ella tiene toda la intención, corro hasta ella para quitarla del camino antes de que el auto le haga daño. Me sorprende mi velocidad, ni siquiera respiró hasta que rodamos por el pasto. Agarró su rostro escaneándola, está asustada, yo también lo estoy, dejó caer mis máscaras frente ella. Coloco mi frente con la suya soltando un suspiro y es así como recupero mi respiración además de mi ritmo cardíaco. —Lo siento —logra susurrar, su voz es quebrada y no puedo dejar que se sienta culpable de lo que supongo fue intencional estoy seguro Le doy una mirada a mis hijos asegurándome de que están bien. —Todo está bien cariño, solo ten más cuidado —le doy una sonrisa, me recupero con facilidad soy su roca y no le fallaré, me agachó para besarla de forma lenta lo que hace que se tranquilice Me levanto y le ayudó a levantarse, sacudo su ropa y hace lo mismo con la mía. La guio a nuestros hijos asegurándome de que no corremos peligro. Ellos corren a abrazarla, esto debió asustarlos. Escaneo el lugar con más detenimiento escaneando caras y familias hasta que a lo lejos observó un hombre que lee el periódico, ¿Quién estando en un lugar familiar se sienta a leer el periódico?. Sonrió, te encontré. Sé que no vio mucho por la distancia. Sin embargo, no estoy seguro del todo aunque sabe que soy yo volteo en nuestra dirección dándose cuenta de que lo veo, por la mirada asustada, no paso por su mente, quisa si hubiera venido de payaso y hubiera regalado globos habría pasado menos desapercibido.
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