Capitulo 46

2021 Palabras
Capítulo 46 A mis brazos  Mi declaración es algo gracioso preguntar si ves la escena, ¿Qué puedo declarar sin que me afecte?. Mande al hombre al hospital y casi lo mato por mi grado de alcohol podría argumentar que estábamos tomando y se salieron las cosas de control. Me siento mal por no lograrlo, es cuando recuerdo la escopeta y que no recuerdo donde quedo aunque tengo permiso sabemos donde me deparará eso. Aunque si lo hubiera hecho podría vivir feliz sabiendo que una escoria menos en el mundo, ¿Gales me odiaría?. —No me arrepiento de nada —afirmó, el Sheriff extiende una sonrisa como si supiera que diría algo como eso  Un hombre de unos 40 años, sin barba, con su uniforme planchado y lavado. Este hombre tenía una cara de fastidio cada vez que me veía y no lo culpo, Un chico problemático a las 11 de la noche en viernes también lo habría odiado queriendo llegar a casa. De hecho en una ocasión llegué, fue ahí cuando conocí lo que es la calidez de un hogar. Su esposa Leila me preparo leche con chocolate y hace tiempo que no lo hacía, esta señora me mimo como si fuera un pequeño cachorro perdido y tal vez lo era. Lo soy. Espera que hable, sin embargo, ahora no sé qué decir sin que Gales tenga que pasar de nuevo por eso o recordarlo. Y él parece darse cuenta de que escondo algo y debo agregar que soy bueno escondiendo cosas, es un buen policía, no se le va una. Es ahora que recuerdo algo, él me enseño a hacerlo además de calculador creo que sabía que soy un peligro potencial. —¿Me caía mal? —murmuró hasta que recuerdo que en la carta de Gales dice algo de Luisa  —Bien, espero que tu historia sea mejor, te acusan de agredir a su esposa y a él —levantó la ceja sorprendido por la rapidez que se movieron  Fray nos quiere juntos y es un fastidio, en parte entiendo la razón. Llevamos días así. Aunque me ha servido ahora sé que es probable que termine muerto. La familia de Luis es probablemente un cartel y yo molí a golpes a su hijo menos, lo que me alegra de ser el jefe ya no estaría en este plano, aunque considero que él debería estar ofendido con la facilidad que lo derrumbe, no tengo ni un golpe. A pesar de eso solo quiero llegar a estar solo en mi cabaña, si me pasara algo lo hará aunque ellos estén ahí y prefiero que sea solo. Mientras hablan de negocios estresados, llevamos aquí toda la mañana mientras preparo mi café. Levantó la vista cuando Cameron no me quita la mirada de encima. —¿Ahora que? —rujo molesto, pruebo el café y me sigue sabiendo asqueroso así que agrego otro sobre de azúcar vuelvo a probar Esta vez me gusta y doy un sorbo más largo. El café sabe horrible, debe regresar al que teníamos, anotaré eso. —¿Le has colocado 8 sobres de azúcar? —dice Alexis sin poder creerlo es cuando observó los sobres que he dejado regados  De hecho son 10, sin embargo, a mí también me sorprende y no pienso contradecirlo. —El estrés —dice Fray perdido en los documentos, la arruga entre sus cejas me indica que esta a nada de perder el control y me ordenara que lo haga yo  Me han dado un descanso, supongamos. Sin embargo, sé que están a punto de pedirme ayuda soy el genio en este sentido. Fray es el que dirige y cierra los negocios tienen el poder del convencimiento. Cameron es el de los números, Alexis es el que cuenta y yo soy el que arma el esqueleto y les entrego el 80% del trabajo, soy la combinación de los tres aunque sumémosles que se me bota la canica de vez en cuando. El teléfono de Fray comienza a sonar interrumpiendo el silencio. Presiona el botón de forma distraída y coloca el altavoz por lo que podemos escuchar. Parece no darse cuenta de que es su teléfono personal o si lo hizo escucharemos cosas comprometedoras con Laura. —¿Si? —murmura de forma distraída  —¿Se encuentra Silas? —escuchar solo su voz hace que mi piel se erice, suena avergonzada Salto para agarrar el teléfono, haciendo a un lado a Cameron que está impidiendo mi camino. Si no mal recuerdo le di mi número, pero luego pienso en que fue el bolso que dejo en mi casa.  —Lo estoy —en cuanto obtengo el teléfono contesto, quito el altavoz escuchando los quejidos de mis hermanos mientras me alejo   —Estoy embarazada —suelta con emoción Esto es fascinante aunque si creemos en el posible padre, hago una mueca y me enfoco en que es parte de ella y que es lo que quería. —Es maravilloso, estoy seguro de que se parecerá a su mamá —afirmó convencido Maldición ahora si puedo imaginarla con el vientre y regordeta. ¿Haré alguna diferencia con el hecho de que sea de Luis?, lo dudo Niall lo es y no me importa en lo más mínimo aunque puede que el pensamiento de que sea de él me llene en algún punto. Sin embargo, podríamos después traer al mundo un pequeño bebe mío. Aunque cambiar pañales no es lo mío, está bien solo nos quedaremos con este bebe. Suelta una risa trayéndome de vuelta. —Adiós —susurra y me cuelga Observó el teléfono como si fuera a llamar de nuevo. —¿Qué dijo? —dice igual de esperado Alexis  —Me colgó, la muy —afirmó molesto  Vuelvo a marcar, una y otra vez. Luego van mis mensajes con "contesta el maldito teléfono".  Paso mi mano por el cabello. Quiero golpear cosas mientras mis hermanos me miran divertidos y para que alguien logre sacarme de mis cabales debe ser raro. Gales es el paquete completo, como puede volverme loco en el peor de los sentidos a como ella puede estar ella más loca que yo.  —¿Silas? —se burla Cameron  —No me jodas ahora —saco mi teléfono y tecleó el número  Es la segunda llamada de Laura, contestó y se lo lanzó a Fray que logra agarrarlo y ver la pantalla para llevarlo a su oído. Envío más mensajes y llamadas, dejó caer el teléfono en el escritorio mientras me miran esperando información. —Viejas chismosas —los señaló haciendo que rían Mi teléfono suena y Cameron casi salta sobre él, sin embargo, soy más rápido. —¿Quién te crees para dejarme con un chisme así? —bromeo relajándome, escuchar su risa me hace saber que las cosas van bien  —¿Estás ocupado? —murmura preocupada, observó a mis hermanos y hago una mueca Me han obligado a venir.  —Estamos en una reunión —confieso escuchando un quejido, quizá piense que es algo importante  —¿El bebe está bien? —pregunto desviando nos del tema de esa forma sabrá que no es importante —Está bien, solamente debo evitar el estrés y tomar vitaminas —contesta recuperando su emoción    —Me alegra que consiguieras lo que querías —le hago saber, a pesar de lo mal que están las cosas es una buena noticia  —Cafetería, ruta 18 a las 7 de la noche —es lo único que menciona antes de colgar  Esto es bueno quiere verme. Alexis parece a la expectativa, él convivió con Gales y si se enamoró de ella o tienen alguna clase de enamoramiento tendrá problemas, ella es mía. Luego pienso en Cameron y en que lo suyo son las rubias y relaciones abiertas, creo que un día encontrara una mujer que lo quiera y que él quiera formalizar. —Por tu sonrisa son buenas noticias —dice Cameron, sin embargo, la mirada de Fray me juzga  —Nos veremos —afirmó hasta que recuerdo que no tengo auto  Gruño, sé que necesito uno para llegar hasta el lugar, ya que está en la entrada a la ciudad. Bufo cuando Fray sonríe dándose cuenta, ahora parece tener algo que lo hará pisarme los talones. Después de que explotara el asunto de Alexis ha estado observándonos y buscando algún cabo suelto que esta a punto de encontrar y que son los míos. —¿Hora? —coloca sus codos en el escritorio para recargar su quijada sobre las mangas  —Debemos irnos a las 6 —suelto rendido —Bueno solo terminemos —dice Fray, suelto un bufido y quito los documentos que tiene Cameron  Agarró una pluma de color verde y comienzo a leer y garabatear los errores. Esta es una forma de matar el tiempo, mies hermanos intentan seguirme el ritmo, siento mi sangre bombear a a la expectativa de volver a verla, quiero sacar de  mi mente su mirada horrorizada. Necesitó ver su sonrisa confirmar que está bien y que se comerá el mundo al primer intento. Llegamos al sitio, me bañé y rasuré para estar presentable, según mis hermanos parezco un vagabundo. Recuperamos trabajo estancado mientras observaba los desastres que habían hecho. —Silas cálmate —dice Cameron preocupado  —Lo entiendo —me apoya Fray, hace tiempo que no lo veía fumar y quiero hacerlo, sin embargo, no quiero que huela el cigarro en mi  Él la vio de ese modo aunque el sentimiento no es el mismo necesita ver a Gales y quitar esa imagen de su cabeza. Observo una camioneta negra detenerse, las luces nos ciegan un poco hasta que son apagadas. La puerta es abierta y logro ver esa cabellera suya que se ve aún más alborotado, me busca con la mirada, su sonrisa flaquea cuando detecta a mis hermanos. La escaneo admirando lo que trae puesto, un pantalón que se amolda a sus curvas y una blusa holgada y pequeña que deja al descubierto su abdomen al igual que su bra azul eléctrico, trae un sutil maquillaje que no me permite ver sus pecas. Es un poco más alta con esas botas de aguja que me cuestiono como camina sobre la grava sin perder el estilo mientras se acerca. Llega hasta nosotros nos da una mirada y sonríe. —Este es el momento en él me declaran que he alegrado sus días con mi belleza —suelta con altanería, haciendo que riamos Mis manos pican por tocarla, doy un paso y la olfateo percibiendo un olor a vainilla que tanto me gusta. Eleva la ceja esperando que haga algo.   —¿Te has bañado? —suelto mientras me da una mirada indignada Agarro su mano y tiro de ella contra mi cuerpo la abrazo sintiendo como el peso de los últimos días se esfuma, me siento más relajado. Mis hermanos se unen para abrazarla conmigo, sin embargo, yo casi la cubro.  —Buenas noches —interfiere, es un hombre alto de mi estatura, cuerpo ancho Trae un pantalón de vestir junto con una camisa blanca que tiene doblada hasta sus codos.  Nos observa tras sus lentes negros escaneándonos parece buscar algo. Gales se aleja dándose cuenta de la presencia. —Él es mi niñero Fausto —bromea —Silas, Cameron, Fray y Alexis —señala a cada uno conforme nos va nombrando Estrechamos manos, aunque parece detenerse más tiempo en Alexis y Cameron. —Entremos —señala el negocio, supongo que lo encontró cuando iba de regreso a casa Cuando entramos pienso que no ley o vi la fachada de manera correcta, estoy seguro de que decía cafetería, sin embargo, tiene pinta de ser un bar estilo punk, me agrada.  —Hola, preciosa —se acerca un camarero que devora con la mirada a Gales, tranquilo Silas   Me doy cuenta de que Fausto nos escanea esperando alguna reacción, no entiendo lo que busca. Parece molesto de no encontrarlo. Gales pide una mesa a la que nos acercamos, Fausto pasa frente nosotros, es el chaperón debe asegurarse de que el lugar sea seguro para ella, me alegra de que la cuiden.
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